La relación entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a sumar un nuevo capítulo de tensión. Esta vez, el conflicto se desató luego de que la titular del Senado firmara un decreto que habilitó el tratamiento del pedido de la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti para participar de manera virtual en la sesión prevista para este jueves, donde el oficialismo intentará avanzar con la ley de Propiedad Privada y la reforma de la ley de Tierras.
La decisión cayó mal en la Casa Rosada, donde consideran que Villarruel volvió a favorecer a la oposición en un momento en que La Libertad Avanza enfrenta dificultades para reunir el quórum. Si bien la vicepresidenta dejó la decisión definitiva en manos del pleno del Senado, en el Gobierno cuestionaron el gesto político y advirtieron que el decreto modifica el funcionamiento previsto para una sesión que ya había comenzado la semana pasada y que pasó a cuarto intermedio.
El malestar se profundizó porque el tema había sido analizado horas antes en una reunión de la mesa política realizada en Casa Rosada, encabezada por Karina Milei y con la participación de la presidente del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich.
“Lo que hizo Villarruel es un mamarracho jurídico“, sostuvo Bullrich ante la decisión de la presidente del Senado. Y reafirmó que “en ningún lugar del reglamento dice que una persona puede votar de manera virtual“. La ahora senadora libertaria arremetió contra Villarruel asegurando que resolvió la cuestión “como si estuviera autorizando por decreto el cambio de la Constitución“.
Y sintetizó sobre la figura de Villarruel: “Está militando para el kirchnerismo claramente“.
Hasta ese momento, el oficialismo transmitía optimismo respecto de la sesión, aunque la resolución firmada por Villarruel modificó el escenario y reavivó las dudas sobre la posibilidad de alcanzar el número necesario para sesionar.
Fernández Sagasti solicitó participar de manera remota por recomendación médica, ya que cursa un embarazo de 32 semanas y no puede viajar desde Mendoza hasta Buenos Aires. El planteo abrió una discusión reglamentaria sobre si esa excepción puede incorporarse en una sesión ya iniciada y qué mayoría se requiere para habilitarla.
En La Libertad Avanza sostienen que la incorporación del voto remoto requiere una mayoría especial de dos tercios y aseguran que la oposición no cuenta con ese respaldo. Sin embargo, desde otros bloques interpretan que se trata de una cuestión de procedimiento que podría resolverse sin necesidad de modificar el temario original.
Mientras el oficialismo insiste en que dispone de los 37 senadores necesarios para abrir la sesión, dentro del propio bloque libertario admiten que el escenario continúa abierto y que las negociaciones se extenderán hasta último momento. El tratamiento de la ley de Propiedad Privada, especialmente el capítulo que modifica la ley de Tierras, aparece como uno de los debates más sensibles que el Gobierno busca aprobar en la Cámara alta.
