La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, dio detalles de una de las propuestas que pretende realizar el Gobierno de Javier Milei en su Reforma Migratoria. Uno de los puntos son las expulsiones exprés a extranjeros que delinquen en la Argentina. Para la funcionaria, la medida es una “decisión política” del Ejecutivo, ya que era un tema que había anticipado.

Luego de que el vocero presidencial, Manuel Adorni, anunciara que próximamente el Gobierno presentará una Reforma Migratoria, en el que incluye el arancelamiento a los extranjeros que quieran estudiar en las universidades nacionales o atenderse en hospitales públicos. Bullrich expresó cómo será el plan para deportar de manera “más rápida” a quienes delinquen en el país.

Respecto al tema de los extranjeros que vienen a la Argentina a estudiar en las universidades públicas, la dirigente del PRO hizo foco en quienes soliciten las residencias en el país. Para la responsable de la cartera de Seguridad, las casas de estudio deberán ser las encargadas de decidir si se le otorga o no esa licencia.  

Si tienen la voluntad de quedarse, las universidades deberían analizar esa situación e ir adaptando las circunstancias, para evaluar si realmente son personas que están residiendo o solo obtienen el documento para estudiar”, manifestó Bullrich.

Ya de lleno en la expulsión de los extranjeros que cometan delitos en la Argentina, adelantó que se están “conformando las figuras penales para lograr expulsiones rápidas del país”. Sin embargo, la funcionaria detalló que todavía “hay cosas que cambiar”, ya que “el delito cometido en un país se tiene que cumplir en ese país”.

En la misma línea, Bullrich criticó que en la Argentina “hay un sistema donde, a la mitad de la pena, se pueden ir” y por ese motivo instó por un cambio sobre esta norma. La ministra estimó que en caso de que los delitos no requieran de cumplir una pena larga en prisión “la expulsión puede ser inmediata”. 

Además, remarcó la intención del Gobierno de reforzar las fronteras y las migraciones: “Lo otro es que nadie con antecedentes pueda entrar a la Argentina. Lo habíamos implementado, se eliminó. Bastante tenemos con los delincuentes argentinos, no necesitamos sumar extranjeros”.

Por último, reflexionó en torno a la reciprocidad que otorga el pago de impuestos y la obtención de algo a cambio. Bullrich cerró: “no hay impuesto sin representación. Si los extranjeros no pueden votar a presidente ni tienen injerencia en la política, y no pagan impuestos porque vienen en un tour sanitario a recibir un beneficio, se genera un desfasaje y una pérdida de valor”.