En el Frente de Todos ya se habla de la necesidad de realizar cambios en el gabinete para oxigenar la gestión y como estrategia de cara a las elecciones del 2023.
En el medio en el kirchnerismo critican el “funcionamiento” de algunas carteras recordando a los “funcionarios que no funcionan” en la carta que escribió Cristina Kirchner y hablan de reemplazar ministros “por el bien de la gestión” frente a una nueva etapa.
Según trascendió, las modificaciones en el Gabinete se realizarán por motivos políticos, de gestión, y estrategia electoral. En Balcarce 50 aseguran que la forma en que se producirán las salidas “no será lineal”. Por otra parte, niegan que las eventuales modificaciones vayan a producirse por la falta de “funcionamiento” pero admiten que está decidido que es necesario “oxigenar” la coalición.
Para el Gobierno será un proceso “natural” en un segundo tramo de la gestión, luego de dos años de constante degaste por la pandemia del coronavirus.
Por ahora el único exceptuado sería el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. “Los que dicen que se va como candidato son los mismos que están buscando hacerle daño desde el principio. No va a pasar”, dijo una fuente cercana a Alberto Fernández.
“Sea cual sea el resultado de estas elecciones, la oposición va a usar el Congreso con mucha fuerza durante los próximos dos años, para posicionarse y atacar. Aunque tengamos figuras importantes, como Cristina, Máximo y Sergio, vamos a necesitar más pesos fuertes en el recinto”, argumentó un vocero del Gobierno. “No es un castigo ser candidato, puede ser el premio de un posicionamiento para 2023”, insistió.
A pesar del transcurso de los meses, y de que la titular de Vivienda, María Eugenia Bielsa; y la de Justicia, Marcela Losardo, se fueron por las pujas internas. Y ex ministro de Salud, Ginés González García, que tenía respaldo, terminó eyectado por el escándalo del vacunatorio VIP. El de Mario Meoni, de Transporte, fue un caso excepcional. Falleció en abril y fue reemplazado en mayo por Alexis Guerrera, también del espacio de Sergio Massa.
Las remociones podrían llegar después de las elecciones. En realidad algunos dicen que si el presidente supone que va a ganar los comicios, los cambios vendrán después, caso contrario, lo hará antes.
“No puede cambiar el gabinete después de perder las elecciones, porque van a ser ministros que asumen débiles, hijos de la derrota. En cambio, si gana y modifica, da un mensaje de reimpulso y aire al Gobierno”, razonó un hombre cercano Alberto Fernández.
