Una delegación del Tesoro de los Estados Unidos, encabezada por el subsecretario para Asuntos Internacionales, Jay Shambaugh, se encuentra en la ciudad de Buenos Aires para reunirse con el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Shambaugh, número dos de la poderosa Janet Yellen, la titular del Tesoro estadounidense que tiene línea directa con el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI). Es considerado un funcionario “duro” que se encarga de las relaciones con los países y los organismos multilaterales. La misión que le encomendó la Casa Blanca es saber cómo sigue el ajuste implementado por la Casa Rosada.
Se trata del mismo funcionario que en octubre recomendó soltarle la mano a la Argentina por no tomar las medidas “necesarias” cuando el gobierno de Alberto Fernández abandonó las metas comprometidas y se embarcó en el “Plan platita”.
El flamante gobierno nacional quiere reencauzar rápidamente es la relación con el FMI y, en este sentido, la opinión de Shambaugh será vital, ya que es el jefe político de las autoridades del organismo multilateral.
Su posición fue determinante para bloquear el último desembolso que debía ejecutar el Fondo durante 2023 luego de que Argentina incumpliera las metas relacionadas con el déficit fiscal, emisión monetaria y reservas.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos dijo en aquel entonces que el FMI “debe estar dispuesto a retirarse si un país no toma las medidas necesarias” para ser eficaz.
Si bien el ajuste económico del Gobierno coincide con las metas previstas en el programa que se firmó con el FMI, el directorio del organismo ya no confía en la Argentina. En ese contexto, Milei buscará negociar una reestructuración de la deuda argentina para darle respiro a su gestión en términos de pagos y vencimientos con organismos internacionales de crédito.
Se estima que la negociación se llevará todo enero. Por los desvíos, todavía está pendiente desde noviembre un desembolso de US$ 3.300 millones.
Si bien hasta el momento no se confirmaron los horarios de los encuentros con las autoridades argentinas, se estima que en esas conversaciones serán repasadas las recientes medidas tomadas por la gestión de Milei, a la espera de un respaldo.
El eventual apoyo del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, representaría un fuerte respaldo al ajuste impulsado por el gobierno nacional, que durante la primera semana generó efectos positivos como la caída de la brecha entre bel dólar oficial y el blue, la suba de los bonos y la baja del riesgo país.
Los funcionarios estadounidenses también se pondrán al tanto del plan de desregulación de la economía que formará parte del paquete de leyes que se girarán al Congreso, que incluye una serie de cambios para modernizar las transacciones y agilizar las operaciones de las empresas y personas físicas.
Para la oficina de prensa de la Embajada de Estados Unidos, la llegada de la delegación de ese país a Buenos Aires se enmarca en la concreción de una serie de “reuniones introductorias con representantes del nuevo gobierno”.
