Tras descartar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y optar por un acuerdo de preferencias comerciales, el gobierno de Javier Milei busca reimpulsar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE).

Este pacto, en discusión desde hace más de tres décadas, avanzó en diciembre con el cierre de su capítulo comercial, pero aún requiere la aprobación de los parlamentos de los cuatro países del Mercosur y los 27 de la UE.

Fuentes oficiales confirmaron que el Presidente está decidido a avanzar con el acuerdo, lo que lo acerca, al menos en este punto, a la postura de su par brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Este giro pragmático de Milei y su canciller, Gerardo Werthein, también coincide con la visión de la economista española María Latorre, quien presentó en Buenos Aires un informe que respalda la viabilidad del tratado.

“El acuerdo beneficiará más al Mercosur que a Europa, y el PBI de Argentina podría crecer un 0,5% solo con su implementación”, aseguró Latorre, quien expuso su análisis ante legisladores y expertos locales.

En una presentación ante medios nacionales en la sede de la UE en Buenos Aires, Latorre destacó que “nadie pierde con este acuerdo” y enfatizó la confiabilidad de la UE como socio estratégico en un contexto de cambios geopolíticos y comerciales, marcado por la incertidumbre en torno a China y el posible retorno de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

Sin embargo, el panorama no está libre de obstáculos. Francia, a través de su embajador Romain Nadal, expresó recientemente que el acuerdo en su estado actual es “obsoleto y debe renegociarse“. Según Latorre, la oposición francesa proviene de sectores agrícolas que han manifestado su rechazo incluso con protestas en las calles.

El optimismo del Gobierno argentino es compartido por algunos legisladores, aunque persisten diferencias en el Congreso. El diputado oficialista Fernando Iglesias respaldó el acuerdo, pero admitió que su aprobación podría encontrar resistencia en el Senado, donde el kirchnerismo tiene una fuerte presencia.

Va a ser difícil que el kirchnerismo vote en contra de lo que pide su aliado Lula da Silva”, señaló Iglesias. Desde Unión por la Patria justificaron su ausencia en la reunión con Latorre argumentando que no tiene sentido debatir un acuerdo con el que están en desacuerdo, aunque afirmaron estar abiertos a discutir alternativas que protejan la producción nacional.

Según el informe presentado por Latorre, el Mercosur logró una negociación favorable, comprometiéndose a liberalizar el 91% de sus importaciones, mientras que la UE liberaría el 92%. “Los negociadores del Mercosur hicieron un gran trabajo al preservar un 9% de bienes fuera del acuerdo”, sostuvo la experta. Además, destacó que el acuerdo podría fortalecer la presencia europea en la región, contrarrestando la creciente influencia china.

Uno de los puntos de posible conflicto es la política medioambiental. El tratado incorpora compromisos del Acuerdo de París, en contraste con la postura del gobierno de Milei, que ha criticado la visión del cambio climático impulsada por organismos internacionales. Aunque Argentina no ha abandonado formalmente este foro, persisten dudas sobre la compatibilidad de su política ambiental con los términos del acuerdo.