El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, anticipó que el Gobierno nacional no buscará una prórroga de las facultades delegadas que le otorgó el Congreso en el marco de la Ley Bases.

Según explicó, estas atribuciones extraordinarias tienen una vigencia limitada que expirará en los próximos 49 días, y durante ese plazo el Ejecutivo se concentrará en implementar una batería de reformas mediante decretos delegados que apuntan a una reestructuración profunda del aparato estatal.

Lo que va a pasar en los próximos días es una profunda reformulación del Estado”, aseguró el funcionario a la agencia Bloomberg, al referirse a un paquete de decretos en preparación que incluirán cierres, fusiones y centralizaciones de organismos descentralizados. La meta, reiteró, es reducir el tamaño del Estado y aumentar su eficiencia, un objetivo alineado con la visión del presidente Javier Milei, que impulsa una política de ajuste drástico bajo el lema de la “motosierra“.

Sturzenegger también hizo referencia al impacto de las recientes reformas económicas en la provincia de Tierra del Fuego. En particular, defendió la decisión del Gobierno de reducir los aranceles a productos electrónicos importados como teléfonos celulares, consolas de videojuegos, aires acondicionados y televisores. Estas medidas, que comenzaron a regir esta semana, generaron una fuerte preocupación en el sector industrial fueguino, que históricamente ha gozado de un régimen de promoción con altos niveles de protección arancelaria.

El ministro no esquivó la polémica y argumentó que esta apertura beneficia a los consumidores y reduce los costos para las familias argentinas. A su vez, consideró que Tierra del Fuego, con políticas fiscales adecuadas y bien orientadas, podría desarrollar un modelo económico que la equipare con regiones de alto ingreso de Europa. “Podría ser como Noruega”, aseguró, planteando que el problema de fondo no es la apertura comercial sino la dependencia del gasto público y la falta de competitividad real.

Estas declaraciones llegan en un contexto en el que el Gobierno nacional acelera su agenda de reformas antes de que venza el plazo de las facultades especiales que recibió por parte del Congreso. Sturzenegger enfatizó que no buscarán extender esos poderes, ya que consideran que su uso fue eficaz y oportuno, pero debe estar limitado en el tiempo. “Este es un gobierno que cumple con los marcos institucionales y que, una vez que termina el mandato legislativo, no buscará perpetuarlo”, añadió.

Además de los cambios ya implementados, se espera que los decretos en preparación incluyan reformas en áreas clave como organismos públicos, empresas estatales y normativas regulatorias, en línea con la filosofía de “desregulación y liberalización” impulsada por Milei y su equipo económico.