Foto: El Sol.

La inversión nacional en educación sufrió un desplome del 40% durante el 2024 en comparación con el año anterior, según datos del Observatorio de Argentinos por la Educación. Al analizar los fondos destinados a la función “Educación y Cultura” dentro del presupuesto nacional, la caída es del 40,2%.

Sin embargo, el recorte es aún más pronunciado al observar los fondos específicamente asignados a la Secretaría de Educación, con una reducción del 43% en términos reales.

Este ajuste aplicado sobre el sistema educativo es casi el doble del recorte general del gasto público, que fue del 21,1%. Es decir, el ajuste en educación fue significativamente mayor que en otras áreas del Estado. Además, las proyecciones para 2025 no indican una mejora en este escenario.

Según el documento “Presupuesto educativo nacional 2025“, elaborado por los economistas Javier Curcio, María Sol Alzú y Leyre Sáenz Guillén, del Observatorio de Argentinos por la Educación, el recorte no se revertirá en el futuro cercano, a pesar de que el discurso oficial del presidente Javier Milei señalaba lo contrario.

Uno de los datos más alarmantes del informe es que la “motosierra” aplicada al gasto público impactó de manera desproporcionada en la educación básica, es decir, en las escuelas, mientras que la educación superior (las universidades) recibió un recorte relativamente menor. Entre 2023 y 2024, los fondos destinados a las universidades cayeron un 30%.

No obstante, en ese mismo período, los recortes a programas esenciales para la educación obligatoria fueron mucho más severos. Conectar Igualdad, el programa que entrega computadoras a estudiantes, sufrió una reducción del 71%.

En tanto, los fondos para infraestructura y equipamiento escolar se recortaron en un 64%, mientras que las acciones para la formación docente y tecnológica cayeron un 57%. Además, el financiamiento para la construcción de jardines de infantes se redujo en un 55%, y las becas a estudiantes se recortaron un 54%. Todos estos programas están dirigidos a los niveles educativos inicial, primario y secundario.

Otro golpe importante al sistema educativo fue la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) en enero de 2024. Este fondo representaba un apoyo clave al salario de los docentes, y su eliminación provocó una caída del 93% en este aporte.

El ajuste a la educación de este año es el más significativo en los 40 años de democracia en Argentina. Una reducción comparable solo se registró en 1992, cuando la inversión en educación cayó un 41% debido a la Ley 24.049 de 1991, que transfirió la administración de las escuelas secundarias y los institutos terciarios del ámbito nacional a las provincias, en el marco de una reforma estructural del Estado.

Incluso durante crisis económicas tan graves como las de 1989 y 2002, los recortes a la inversión educativa no fueron tan profundos. En 1989, en medio de una hiperinflación, el ajuste fue del 24%, y en 2002, tras la crisis económica y social, el recorte fue del 15%. Los datos del Ministerio de Economía muestran que en los últimos 20 años, las mayores caídas interanuales de la inversión educativa se registraron en 2018 (-11%) y 2019 (-14%), pero ambas fueron mucho menores que las sufridas en 2024.