Sabino Vaca Narvaja, el embajador de Argentina en China, aseguró que la visita de Nancy Pelosi a Taiwán fue “una provocación y un problema para toda la comunidad internacional“. 

Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, aterrizó el martes en la isla que es conflicto de disputa con el régimen de Pekín. En ese marco, el representante diplomático defendió el concepto de “integridad territorial”.

“Estamos seguros de que esta visita ha sido una provocación para China y un problema para toda la comunidad internacional”, sostuvo y agregó: “Por eso queremos condenar esta visita y sumarnos a las voces de Latinoamérica pero también de Naciones Unidas“.

Vaca Narvaja expuso la posición del país ante el conflicto que China mantiene con Taiwán y que se vincula con el reclamo argentino por las islas Malvinas. 

“Tal como lo ha expresado nuestra Cancillería en todos los foros y organismos multilaterales, Argentina respalda el principio de una sola China y el concepto de integridad territorial. Es el mismo principio por el cual China respalda también nuestro reclamo de soberanía en nuestras Islas Malvinas“, consideró.

El diplomático señaló que “la mayoría de la comunidad internacional se ha expedido sobre este sentido ratificando el principio de una sola China y criticado la actitud de Pelosi, como una injerencia en asuntos internos y una provocación”.

En tanto, Taiwán denunció de nuevo este domingo que el Ejército chino sigue simulando ataques tanto a la isla como a sus fuerzas navales durante la que debería ser la última jornada de maniobras militares organizadas por Pekín en represalia por la visita de la presidenta del Congreso estadounidense, Nancy Pelosi.

En un comunicado publicado en su página web, el Ministerio de Defensa Nacional taiwanés aseguró que, en la mañana del domingo, detectó “múltiples grupos” de aviones, buques y drones operando alrededor del Estrecho de Formosa.

Taiwán ha descrito la presencia militar china en las citadas áreas como un “bloqueo”, y la presidenta isleña, Tsai Ing-wen, calificó la “deliberadamente elevada amenaza militar” de China de “irresponsable”.

China, que calificó la visita de Pelosi como “farsa” y “traición deplorable”, reclama la soberanía de la isla y considera a Taiwán una provincia rebelde desde que los nacionalistas del Kuomintang se replegaron allí en 1949, tras perder la guerra civil contra los comunistas.