Luego de que la Cancillería de Brasil emitiera un comunicado oficial en respuesta a los durísimos ataques vertidos por el presidente argentino Javier Milei, el ministro de Relaciones Exteriores del vecino país, Mauro Vieira, rompió el silencio de manera personal para fijar la postura del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
En declaraciones a Infobae, el diplomático brasileño consideró que las descalificaciones del mandatario argentino traspasaron todos los límites institucionales y calificaron como una abierta injerencia en la política doméstica de su país.
“Vino en un viaje privado a Brasil para participar de un evento partidista y el contenido de sus declaraciones fue agresivo y caracteriza una intromisión en temas internos y una ofensa no solamente al presidente Lula y al Poder Judicial, sino que también a las instituciones democráticas y al pueblo brasileño”, sostuvo Vieira.
En esa misma línea, el canciller remarcó la gravedad del episodio en el marco del historial diplomático entre ambas naciones: “Fue una provocación sin precedentes en la historia de más de 200 años de relaciones bilaterales, algo totalmente fuera de lugar”. Y concluyó con un mensaje tajante: “Pero no nos intimidan los voceros de la extrema derecha, ni los nacionales ni los de afuera. Como dijo el presidente Lula, con mentiras nadie va a ganar a Brasil”.
En tanto que, en una entrevista al medi brasileño TV Globo, amplió: “La retirada de los embajadores es una medida muy seria. En este contexto de preservación, no vamos a hacer eso ahora. Necesitamos explicaciones del Gobierno argentino: ¿por qué el presidente de Argentina vino a territorio brasileño para hacer este tipo de declaraciones, tan duras, groseras e inaceptables?“.
Más allá de la tensión política, Brasil continúa siendo el principal socio comercial de la Argentina
La crisis diplomática entre Argentina y Brasil volvió a escalar este domingo, luego de que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva llamara a consulta a su embajador en Buenos Aires tras los insultos que el presidente Javier Milei lanzó…
La crisis diplomática alcanzó un punto crítico luego de que Javier Milei participara en la convención del Partido Liberal (PL) en San Pablo, compartiendo escenario con el senador opositor Flávio Bolsonaro y respaldando su candidatura presidencial para las elecciones del próximo 4 de octubre.
Durante su discurso de 25 minutos, lejos de buscar la moderación, el mandatario argentino calificó a Lula da Silva de “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, además de sostener que en el país vecino existía un “Riesgo Lula” debido a la orientación económica del actual gabinete brasileño.
Milei también arremetió contra el magistrado del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien tildó de “basura calva” luego de que la Justicia impidiera un encuentro presencial con el expresidente Jair Bolsonaro, condenado por liderar el intento de golpe de Estado tras los comicios de 2022.
A su vez, el presidente argentino acusó al gobierno brasileño de haber financiado una supuesta “campaña antiargentina” y de intentar incidir en las elecciones presidenciales argentinas de 2023 para favorecer la candidatura del entonces ministro de Economía, Sergio Massa.
Brasil representa el principal socio comercial de la Argentina, por lo que la profundización del choque verbal genera fuerte preocupación en los sectores productivos e industriales de ambos lados de la frontera.
Desde la llegada de Milei a la Casa Rosada, la relación bilateral ha estado atravesada por un clima de constante frialdad e idas y vueltas, en el cual ambos jefes de Estado nunca lograron consolidar un canal de diálogo institucional fluido ni una reunión bilateral formal.
