La búsqueda de Sofía Devries en Puerto Madryn atraviesa horas decisivas y desde el operativo admiten que el escenario es extremadamente adverso. “La posibilidad de encontrarla con vida es nula”, afirmó Adrián Wagner, jefe de Salvamento y Buceo de la Prefectura Naval Argentina, al referirse al caso de la joven de 23 años desaparecida durante una excursión de buceo.

La turista, oriunda de Villa Ballester, participaba el lunes de una inmersión recreativa junto a otras seis personas —entre ellas su novio— en una embarcación de la empresa Freediving Patagonia. El grupo descendió en la zona del Parque Submarino HU SHUN YU 809, frente a Punta Cuevas, dentro del Golfo Nuevo. Al finalizar la actividad, tres de los cuatro buceadores emergieron a la superficie, lo que activó de inmediato el protocolo de emergencia al advertir que Sofía no estaba.

Según explicó Wagner, ya transcurrieron más de 24 horas desde la desaparición, un lapso que reduce drásticamente las posibilidades de supervivencia, sobre todo teniendo en cuenta la profundidad en la que se desarrollaba la actividad, entre 20 y 26 metros según la marea. “No hay que generar falsas expectativas”, sostuvo el jefe del operativo, quien remarcó que el área está habilitada y suele presentar buenas condiciones de visibilidad.

El despliegue de búsqueda comenzó minutos después de la alerta. La Prefectura envió un medio de superficie con un nadador de rescate y luego sumó un guardacostas con personal especializado en buceo de la Estación de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental de Puerto Madryn. La investigación quedó a cargo de la Justicia de Chubut, con intervención de la fiscal María Angélica Carcano.

Las tres personas que lograron salir del agua fueron trasladadas preventivamente al Hospital Andrés Ísola. Dos de ellas permanecían en cámara hiperbárica para facilitar la descompresión, mientras que la tercera continuaba bajo observación médica.

Sofía Devries tenía 23 años y mantenía una activa presencia en redes sociales, donde compartía contenidos vinculados a viajes, bienestar y estilo de vida. Según su perfil profesional, había estudiado Comunicación Social y Relaciones Públicas en la UADE y también contaba con formación en Administración de Empresas en la Universidad Tecnológica Nacional. Actualmente trabajaba en el área de comunicación de la empresa de su pareja, dedicada a la venta de productos orgánicos para plantas.

En Instagram se definía como creadora de contenido orientado a “Beauty, Lifestyle y Travel”, y recientemente promocionaba su libro “Cuentos para mentes rebuscadas”, una compilación de relatos breves de terror y misterio. Mientras tanto, en Puerto Madryn, el operativo continúa en un contexto marcado por la preocupación y el paso de las horas.