La secuencia que terminó con policías ejecutando a balazos a Cristian David Camisay la madrugada de este domingo, comenzó minutos antes de las 4 en una casa de calle Uruguay al 900, en Godoy Cruz, y quedó registrada por cámaras de seguridad de la zona, tal como publicó este diario.
La causa, caratulada en principio como “averiguación homicidio”, es instruía por la fiscal Andrea Cecilia Lazo, quien esperaba para avanzar en el expediente por los informes técnicos y el detalle formal del procedimiento, aunque en base a los primeros elementos analizados se encaminaría hacia un caso de legítima defensa. La vida de los uniformados y de una hermana Camisay, tal como detallaron las fuentes, “siempre estuvo en riesgo”.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, el hombre de 47 años atravesaba un aparente brote psicótico. Primero intentó atacar a su hermana dentro del domicilio y le provocó un corte con un cuchillo. También desconoció con el paso de los minutos a sus propios familiares y profería amenazas. Además, esperaban por el informe toxicológico forense para conocer si había consumido alcohol o estupefacientes.
En ese contexto, un llamado al CEO derivó el desplazamiento de móviles de la jurisdicción de la Comisaría Séptima hacia el sector, ubicado hacia el oeste de calle San Martín Sur, entre General Paz, Hualpa y Estrada, entre otras.
Al arribar al lugar, los efectivos observaron a Camisay descalzo, sin remera y con un pantalón deportivo rojo. Según detallaron los testigos, al cruzarse con el móvil “se agarró la cintura simulando tener un arma o elemento”, lo que motivó que los policías permanecieran inicialmente dentro de la movilidad y solicitaran apoyo.
Instantes después llegó la movilidad 3812, conducido por un oficial subayudante y acompañado por una auxiliar.
Un hombre fue abatido por policías en Godoy Cruz cuando los atacó con un cuchillo
Un hombre que había herido a un familiar con un arma blanca, fue abatido por la Policía de Mendoza cuando el agresor intentó atacarlos, en un hecho ocurrido durante la madrugada de este domingo en Godoy Cruz. La violenta secuencia se…
Ya en la puerta del domicilio, el hombre empuñaba un cuchillo y gritaba: “Mátenme, no me importa nada, mátenme”, mientras amagaba a los uniformados. Ingresó nuevamente a la casa y volvió a salir con el arma blanca en la mano y repitiendo “mátenme”.
Ante la situación extrema que estaban viviendo, los efectivos analizaron el caso y trataron de calmarlo, solicitando apoyo del Grupo Especial de Seguridad (GES) porque podía salirse de control.
En ese momento, intentó apuñalar a la citada uniformada. Su compañero reaccionó y dio la voz de “alto, policía”, pero el sujeto, fuera de sí, continuó avanzando. Otra auxiliar que arribó a la escena descendió del móvil 3804, efectuó un disparo con escopeta hacia una zona segura con fines intimidatorios, aunque la conducta agresiva de Camisay no cesó.
La tensión escaló cuando el primer policía citado realizó un disparo y Camisay se dirigió hacia él con el cuchillo en alto. El oficial corrió hacia el norte y luego dobló por calle Estrada hacia el este, perseguido de cerca por el atacante. En ese trayecto, fue chocado por la movilidad conducida por un subcomisario, quien se encontraba de jefe operativo en la calle, lo que se conoce en la fuerza como “Motorola 2”. Aun así, se levantó con el arma blanca en la mano y volvió a intentar abalanzarse sobre los policías.
Testigos y registros fílmicos detallaron que el hombre corría alrededor de una patrulla, siempre con el arma blanca en posición de ataque. Por lo que describieron las fuentes, cinco efectivos efectuaron disparos. El informe preliminar indicó que recibió cinco impactos en el pecho, uno en la espalda y otro en una mano. Caminó algunos metros y finalmente se desplomó, donde fue asistido, aunque falleció en el lugar.
En el procedimiento intervinieron seis policías (tres mujeres y tres varones), el citado subcomisario, una oficial inspector, un oficial subayudante y tres auxiliares.
Por directivas del Ministerio Público, se dispuso el secuestro de las armas reglamentarias de los accionaron sus armas provistas y su traslado a la Comisaría 27ª, además de la intervención de Policía Científica, la Unidad Investigativa departamental y la División Homicidios.
Por lo que explicaron las fuentes, la fiscal Lazo iba a analizar el caso en profunidad, una vez que se tengan los peritajes balísticos y el análisis de las cámaras de seguridad.
No obstante, de los primeros elementos incorporados surgió que los miembros de la fuerza entendieron que su vida estaba en riesgo inminente ante el avance persistente del hombre armado, incluso después de advertencias, disparos intimidatorios y la colisión del móvil.
Igualmente, se iba a analizar la proporcionalidad, es decir, si la fuerza empleada para repeler una agresión fue “racional, adecuada y necesaria” para neutralizar el peligro.
