El presidente Javier Milei obtuvo el respaldo que buscaba de Donald Trump. Mientras el mandatario estadounidense refuerza su política de aranceles contra China y otros adversarios ideológicos, le extendió la mano a su par argentino y se mostró dispuesto a negociar un tratado de libre comercio con el país.

“Consideraré cualquier cosa. Creo que es un gran líder, está haciendo un trabajo fantástico. Ha rescatado a ese país del olvido. Sí, analizamos las posibilidades”, afirmó Trump desde la Casa Blanca cuando le preguntaron sobre un posible acuerdo comercial con Argentina.

Esa declaración fue interpretada por el gobierno argentino como un espaldarazo clave para avanzar en su intención de establecer una relación comercial preferencial con Washington.

Sin embargo, la iniciativa choca con un obstáculo central: el Mercosur, cuyo reglamento prohíbe a los países miembros firmar acuerdos comerciales por fuera del bloque. Ahora, Milei deberá definir si busca flexibilizar el pacto regional o directamente romper con él.

Un Mercosur con giro progresista

Desde que Milei insinuó la posibilidad de abandonar el Mercosur para negociar unilateralmente con Estados Unidos, los gobiernos de los otros tres socios históricos del bloque—Brasil, Uruguay y Paraguay—marcaron distancia y reafirmaron la necesidad de mantener el mercado común.

El nuevo escenario político en la región refuerza la tensión. La llegada de Yamandú Orsi a la presidencia de Uruguay consolidó un Mercosur con mayoría progresista, encabezado por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, con quien Milei mantiene una relación distante.

A diferencia del expresidente uruguayo Luis Lacalle Pou, quien compartía la idea de flexibilizar el bloque, Milei no ha intentado estrechar lazos con Orsi. De hecho, decidió no asistir a su toma de posesión en Montevideo, enviando en su lugar una delegación de bajo perfil encabezada por Natalia Gunski, directora de América del Sur de la Cancillería, y el embajador Alan Beraud.

Un día después, Orsi respondió a las amenazas de Milei con un mensaje claro: “El compromiso es avanzar sin que el Mercosur sea un freno”.

¿Puede Argentina salir del Mercosur?

No es la primera vez que Milei plantea la salida de Argentina del Mercosur. Desde noviembre pasado, su gobierno menciona la posibilidad de abandonar el bloque, y el presidente reafirmó esa intención en su discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso. “Lo único que logró desde su creación es enriquecer a los grandes industriales brasileños a costa de empobrecer a los argentinos”, afirmó.

El planteo de Milei guarda similitudes con la postura que mantuvo Lacalle Pou cuando intentó negociar un acuerdo comercial con China sin la venia de Brasil ni de la Argentina gobernada por Alberto Fernández. Sin embargo, Orsi parece buscar un equilibrio: si bien comparte la idea de modernizar el Mercosur, no está dispuesto a una fractura del bloque.

“El Mercosur no puede fracturarse ni paralizarse”, sostuvo el nuevo canciller uruguayo, Mario Lubetkin. En la misma línea, el analista político Alfonso Lessa explicó que Orsi “intentará hacer todo lo posible para sostener el Mercosur. Pero todo dependerá de lo que haga Milei”.