La oposición en la Cámara de Diputados prepara una nueva embestida contra el Gobierno de Javier Milei: la semana próxima buscará avanzar con el proyecto que limita el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), una de las herramientas más utilizadas por el Poder Ejecutivo en lo que va de su gestión.
El oficialismo, que ya sufrió varias derrotas legislativas en los últimos dos meses, ve en este tema la mayor amenaza de corto plazo. El martes, las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento —a cargo de Nicolás Mayoraz (LLA) y Silvia Lospennato (PRO)— debatirán la iniciativa aprobada por el Senado. El dictamen se espera para el 30 de septiembre y la intención de los bloques opositores es convocar a una sesión especial el 1 o el 8 de octubre.
Además de la reforma de la ley 26.122, la agenda incluirá el rechazo al veto sobre ATN, la derogación de decretos vinculados a identidad de género y el estatuto de la Policía Federal, y los cambios en el impuesto a los combustibles impulsados por los gobernadores.
Qué plantea la reforma
El proyecto aprobado en el Senado el 4 de septiembre establece que un DNU podrá ser derogado con el aval de una sola de las cámaras del Congreso. También fija un plazo de 90 días para que los decretos sean ratificados: si en ese lapso no se tratan, perderán vigencia.
Con esta modificación, el Gobierno quedaría condicionado, ya que el peronismo es mayoría en la Cámara alta y podría bloquear la continuidad de cualquier medida de este tipo.
El uso de los DNU en números
La Constitución habilita al Ejecutivo a recurrir a los DNU únicamente en casos de urgencia y cuando el trámite parlamentario sea inviable. Sin embargo, Milei ya firmó 64 decretos, lo que equivale a un promedio de 36 por año, e incluyó en uno de ellos modificaciones a 300 leyes.
La comparación histórica muestra que Néstor Kirchner dictó 236 decretos en poco más de cuatro años (52,4 por año), Alberto Fernández 178 en cuatro años (44,5 por año), Cristina Fernández de Kirchner 78 en ocho años (9,7 por año) y Mauricio Macri 70 en un solo mandato (17,5 por año).
La oposición sostiene que Milei abusa de esta herramienta y que la reforma busca garantizar la vigencia del Congreso como ámbito de discusión de las leyes. El oficialismo, en minoría en ambas cámaras, defiende su uso como mecanismo indispensable para sostener la gobernabilidad.
