Ante la alerta por las nuevas cepas de coronavirus, las autoridades nacionales intentan prevenir una segunda ola de contagios. Ante esta situación se dispuso la reducción de vuelos desde y hacia Chile, Brasil, Estados Unidos, la Unión Europea y otros países.

Si bien, por el momento se descarta la posibilidad de cierre de fronteras, los especialistas sanitarios recomendaron al Gobierno nacional la reducción de los vuelos. Así, desde Casa Rosada decidieron bajar 20% de los vuelos a Brasil y México y Europa, 10% a Estados Unidos y 30% desde y hacia Chile, Colombia, Ecuador, Panamá y Perú.

La medida se transforma en un golpe para las aspiraciones del gobierno mendocino, que insiste para que la Nación reabra las fronteras y permita la llegada de chilenos que estén vacunados.

Además, a pedido de los ministros de Salud de todo el país, la administración de Alberto Fernández avanza con las provincias en un cronograma de fuertes controles para aquellos argentinos que regresen del exterior.

Según publica el diario Clarín, a pesar de que se mantendrá la prohibición del ingreso de extranjeros no residentes al país a través de aeropuertos y pasos internacionales marítimos y terrestres, se optó por mantener la posibilidad a los argentinos que regresen del exterior, incluidos destinos que tienen alta circulación del virus, como Brasil. 

También se reforzarán los controles de los argentinos que se fueron al exterior y están por volver al país. Se apuntará a una cuarentena más dura, aunque la cantidad de días de aislamiento en los hogares que se les exigirá a los turistas aún no está definida.

En principio, en el Consejo Federal de Salud (Cofesa) se habló de hasta 14 días, pero en la Casa Rosada insisten en que “todavía no está resuelto” pero aseguran que “en principio la idea es mantener el mismo formato” de 7 días de cuarentena, pero “garantizando que se cumpla sin excepción”.