Los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla, propuestos para ingresar a la Corte Suprema de Justicia, se han convertido en el primer gran desafío para el gobierno de Javier Milei. Las negociaciones en la Cámara de Senadores llevan meses, pero hasta el momento el Ejecutivo no cuenta con los votos necesarios para tratar el tema en el recinto.

En la Casa Rosada consideran al Senado como el principal bastión de resistencia de la oposición. Durante 2024, este cuerpo logró rechazar decretos de necesidad y urgencia (DNU), como el 70/2023, enfocado en la desregulación económica, y el 656/2024, que proponía aumentar los fondos para la Secretaría de Inteligencia.

Además, se introdujeron modificaciones a la Ley de Bases, estableciendo nuevas condiciones para la designación de jueces de la Corte Suprema. Esto responde a que La Libertad Avanza (LLA), con apenas seis senadores, debe buscar alianzas con sectores dialoguistas de la oposición, como el PRO, la UCR y representantes de partidos provinciales.

Frente a este panorama, el oficialismo intenta destrabar el tratamiento de los pliegos de Lijo y García Mansilla, candidatos propuestos por el presidente Milei para integrar la Corte. El jefe de Estado apeló al artículo 99, inciso 4, de la Constitución Nacional, que otorga al presidente la facultad de nombrar a los magistrados de la Corte Suprema con acuerdo del Senado por dos tercios de sus miembros presentes”.

Para lograr la aprobación de los pliegos, el Gobierno necesita el apoyo de dos tercios del Senado, es decir, 48 votos. Esto obliga a LLA a buscar el respaldo de al menos una parte del bloque de Unión por la Patria (UxP), que cuenta con 34 senadores.

En el marco de las negociaciones, UxP dio una señal positiva al firmar el dictamen del pliego de Lijo en la Comisión de Acuerdos. Sin embargo, el pliego de García Mansilla aún no reúne los avales necesarios para ser debatido en el recinto. La intención del Ejecutivo es que ambos candidatos sean tratados en simultáneo.

La falta de consenso sobre García Mansilla ha abierto un nuevo debate en el Senado: la posibilidad de ampliar el número de miembros de la Corte Suprema. Este tema comienza a ganar fuerza, pero para ser abordado, el Ejecutivo deberá incluirlo en la agenda de las sesiones extraordinarias.

De aprobarse una ampliación del Tribunal, algunos de los nuevos lugares podrían ser ocupados por mujeres, una demanda expresada por los bloques de UxP y la UCR. Durante las audiencias públicas, senadores como Martín Lousteau y Carolina Losada impulsaron esta propuesta, que podría cambiar la composición de la Corte.