Minutos después de conocerse que León XIV fuera electo como nuevo Papa, la cuenta de la Oficina del Presidente compartió un mensaje felicitando al sucesor de Jorge Bergoglio.
“Con profunda esperanza recibimos la noticia de la elección del nuevo Santo Padre, y este cónclave marca un nuevo capítulo en la historia de la Iglesia y del mundo. En tiempos de confusión, fragmentación y desafíos globales, su liderazgo representa una luz que guía, un faro que orienta y un testimonio viviente de fe, razón y caridad para los fieles católicos, pero también, para todo el mundo”, comienza su mensaje.
Además, el Gobierno no perdió la oportunidad de remarcar que uno de los desafíos del nuevo sumo pontífice será quien a través de su voz envíe un mensaje de “la libertad, como don sagrado del Creador; y la propiedad privada, como fundamento de la responsabilidad personal y del desarrollo de los pueblos”.

El mensaje completo
La Oficina del Presidente felicita a Robert Prevost por ser electo como Papa León XIV de la Iglesia Católica, Obispo de Roma y soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Con profunda esperanza recibimos la noticia de la elección del nuevo Santo Padre, y este cónclave marca un nuevo capítulo en la historia de la Iglesia y del mundo. En tiempos de confusión, fragmentación y desafíos globales, su liderazgo representa una luz que guía, un faro que orienta y un testimonio viviente de fe, razón y caridad para los fieles católicos, pero también, para todo el mundo.
Elevamos nuestras oraciones para que con sabiduría y coraje lleve adelante su misión de renovación espiritual y defensa de la dignidad humana, esperando que este pontificado sea un tiempo de unidad, de verdad, sin temor y de caridad, sin reservas.
Hoy más que nunca, anhelamos que la voz del Papa resuene con fuerza en la defensa de los pilares que han sostenido la civilización: la vida, como don principal; la libertad, como don sagrado del Creador; y la propiedad privada, como fundamento de la responsabilidad personal y del desarrollo de los pueblos.
Que su palabra y testimonio sean escudo frente a la cultura de la muerte, al totalitarismo creciente y al relativismo inmoral. Ad multos annos.
