Con la entrada en vigencia del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) de desregulación económica, y sin que las presentaciones judiciales hayan logrado -hasta el momento- alguna cautelar que lo suspenda, el Gobierno de Javier Milei pondrá el foco en los próximos días en el tratamiento legislativo del megaproyecto de reforma del Estado en las sesiones extraordinarias del Congreso.
Ambas medidas provocaron que el vínculo entre el Gobierno y el peronismo se quebrara. “Rompieron todo”, acusaron desde el PJ, reflejando que la paz política se acabó rápidamente y los márgenes de negociación se achicaron en tiempo récord.
“Argentinos de bien, estamos por el buen camino…!!! No dejemos que se nos interpongan la casta delincuente que busca coimas y/o perpetuar el statu quo decadente… Viva la libertad carajo”, posteó este sábado el mandatario desde su cuenta en la plataforma X (antes Twitter).
El primer mandatario reafirmó así su polémica frase acerca de que habría diputados y senadores que cobran dinero en forma de soborno para aprobar leyes. “Hay legisladores que buscan coimas, venden sus votos. A los que les gusta tanto la discusión, es porque buscan coimas”, aseguró esta semana en una entrevista con LN+. Estas declaraciones generaron malestar entre algunos integrantes del Congreso por considerarlas un “apriete” por parte del Presidente, al que le reclamaron “mayor prudencia”.
La semana corta
En la Casa Rosada, la “semana corta” entre la Navidad y el Año Nuevo estuvo marcada por las repercusiones del DNU, por el envío del primer proyecto de Ley al Congreso y la reacción a esas acciones por parte de los gremios que incluyeron una marcha organizada por la CGT y la confirmación del primer paro nacional de esa central obrera para el próximo 24 de enero.
El centro de atención -creen en el Gobierno- estará puesto durante el primer mes del 2024 en la actividad del Congreso que deberá trabajar sobre una docena de proyectos en múltiples comisiones de ambas cámaras, en el marco de las sesiones extraordinarias convocadas hasta el 31 de enero.
“La semana que viene es corta, pero salvo Boleta Única que ya tiene media sanción, hay que mandar 10 proyectos más, entre ellos el de Ganancias. Podría ser la semana que viene o la otra“, señaló un vocero ministerial.
La reinstauración del Impuesto a las Ganancias, aclaran en la sede del Ejecutivo, es “toda de los gobernadores” ya que son los mandatarios provinciales quienes necesitan de la recaudación de ese tributo para “equilibrar sus cuentas”. En ese sentido, todas las especulaciones se centran en saber cuáles pueden ser los montos sujetos a la percepción y si habrá algún mecanismo de actualización.
Buena parte de las negociaciones con los actores sindicales, sociales y políticos recaen en manos del ministro del Interior, Guillermo Francos, quién esta semana fue el enviado del Gobierno para llevar “simbólicamente” el megaproyecto de reforma del Estado al Congreso.
“Tiene diálogo con todos. Con los gobernadores, incluyendo a los más opositores. Él sabe que muchas cosas se dicen en público y otras en privado”, comentaron en una de las oficinas de la Rosada.
Marcha y convocatoria al paro
Otro condimento de la semana fue la reacción sindical a las primeras medidas de la nueva administración nacional.
El miércoles al mediodía se realizó la primera marcha convocada por la CGT a Tribunales para reclamar a la Justicia la inconstitucionalidad del DNU 70/2023. Un día más tarde, el Comité Confederal se reunió en el histórico edificio de la porteña calle Azopardo y decretó la primera medida de acción directa para el próximo 24 de enero.
Aunque desde la CGT hablaron de una comunicación cortada con la Casa Rosada, desde Balcarce 50 aclaran que no es así e incluso la mayoría de los funcionarios entiende que el anunciado paro general debe ser leído como algo más que un acto de confrontación.
“El paro es dentro de un mes. Por un lado cumplen con las bases diciéndole al Gobierno, pero también tienen un mes para negociar”, deslizó un funcionario, abriendo la puerta a posibles conversaciones con la central obrera.
Martín Menem, optimista
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, insistió en que el oficialismo “va a conseguir el quórum” para debatir y aprobar el proyecto denominado “Ley de Bases y Puntos de Partida para La Libertad de los Argentinos” y pronosticó que, antes del 31 de enero, habrá una “primera parte” aprobada.
“Soy optimista en que vamos a conseguir el quórum y en que antes del 31 de enero tengamos la primera parte de una nueva Argentina en materia de leyes. Tenemos el tiempo en enero de trabajar la mejor solución y seguramente nos pondremos de acuerdo”, afirmó Menem este sábado en declaraciones a Radio Mitre.
El Poder Ejecutivo llamó a sesiones extraordinarias hasta el 31 de enero para tratar el proyecto de ley que establece reformas en el Estado, entre muchas modificaciones a la economía y la vida de los argentinos.
“Estamos atrapados en una maraña de regulaciones y de gasto público”, manifestó el legislador y reconoció que, si bien “si hay cosas polémicas, se pueden trabajar, y conseguir consenso”. Y agregó: “La intención es que se vote lo antes posible”, aunque analizó que “estamos ante la cámara de Diputados más fragmentada de la historia”.
“Es una aberración”
El senador formoseño del Partido Justicialista, José Mayans, apuntó contra Milei y aseguró que lo que está haciendo el Gobierno “es un golpe de Estado”.
“No sé quién se cree que es, Napoleón, que se sacó la corona y se la puso a sí mismo”, agregó el presidente de la bancada peronista en el Senado.
“El DNU avasalla la Constitución. Está viciado de nulidad porque es para usar en casos excepcionales. Prácticamente toma la suma del poder público”, afirmó Mayans este sábado en diálogo con Radio 10, en referencia al Decreto de Necesidad y Urgencia que que deroga normativas como la Ley de Alquileres y la Ley de Abastecimiento, libera el precio de las prepagas y habilita la privatización de empresas estatales, entre otros puntos que ya empezaron a regir.
Mayans además confirmó que su bloque en el Congreso está trabajando para rechazar la Ley Ómnibus que se discutirá en el Congreso. “Es una aberración“, la calificó.
“Aparte del atropello, que es tan grande, empeora con un proyecto ómnibus pensado por Sturzenegger, el equipo de Macri y Caputo, dicen que no hay plata ¿para quién no hay plata? La recaudación se sigue teniendo”, destacó Mayans. “Es un desastre esto, no puede terminar bien”, concluyó.
