Durante el invierno, cuando las temperaturas descienden y el frío se hace presente, es esencial mantener las casas calefaccionadas. Sin embargo, es importante tener en cuenta los riesgos asociados a la mala combustión y el mal uso de los artefactos de calefacción, que pueden generar la emisión de monóxido de carbono, un gas tóxico y muy peligroso para la salud. Y, por ello, este miércoles 21 se conmemora el Día de la Concientización y Prevención contra el Monóxido de Carbono.
Este gas es conocido como “el asesino silencioso” debido a que no tiene olor, sabor ni color, lo que lo hace imperceptible para los sentidos. Su producción se produce por una combustión incompleta, generalmente ocasionada por un mantenimiento deficiente o errores en las instalaciones hogareñas. La falta de ventilación adecuada también contribuye a su acumulación en espacios cerrados.
Los síntomas iniciales incluyen dolores de cabeza, mareos, vómitos y debilidad generalizada. En casos más graves, puede ocasionar desmayos, palpitaciones cardíacas e incluso la muerte. Es fundamental estar alerta y conocer características son los errores más comunes que se cometen en las instalaciones hogareñas para prevenir la intoxicación por este gas.
Entre los errores más frecuentes se encuentran la obstrucción de los conductos de ventilación, la falta de mantenimiento y limpieza de los artefactos de calefacción, así como el uso indebido de estufas y braseros en espacios cerrados. Es fundamental realizar una revisión periódica de los sistemas de calefacción, asegurándose de que estén en óptimas condiciones y siguiendo las instrucciones de uso recomendadas por los fabricantes.
Tips para tener en cuenta
- En vez de haber una llama celeste/azulada pasa a ser naranja/rojiza, sinónimo de que hay una mala oxigenación de la combustión y que se está produciendo una emanación de monóxido de carbono.
- Insuficiente ventilación del ambiente en donde hay una combustión.
- Instalación de artefactos en lugares inadecuados.
- Mal estado de los conductos de evacuación de los gases desacoplados, deteriorados o mal instalados.
- Quemador de gas con la entrada de aire primario reducida.
- Acumulación de hollín u otro material en el quemador.
Qué hacer cuando una persona está intoxicada
- Abrir puertas y ventanas para ventilar.
- Retirar a la víctima del lugar contaminado para respirar aire fresco.
- Llevar a la víctima rápidamente al hospital o al centro asistencial más próximo, aunque haya recuperado el conocimiento. Allí, informar al equipo de salud sobre el antecedente de exposición a gases de combustión.
- Siempre es conveniente consultar con un centro de información, asesoramiento y asistencia toxicológico.
Para prevenir
- Apagar estufas antes de dormir o salir de tu casa.
- No usar hornallas y hornos para calefaccionar.
- Mantener los ambientes ventilados.
- No instalar calefones o estufas en baños o espacios cerrados.
- En el caso de utilizar gas envasado, como garrafa o cilindro, la ventilación de la habitación debe estar a la altura de los pies.
- En el caso de la red de gas natural, en las habitaciones las estufas deben ser de tiro balanceado.
Cuáles son los artefactos que pueden expulsar este gas
- Calefones, termotanques, calderas.
- Estufas, braseros, salamandras.
- Cocinas, anafes, calentadores, parrillas a leña o carbón, hornos a gas o leña.
- Motores de combustión (vehículos, motosierras o generadores eléctricos).
