NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES, AGOSTO 15: A pesar de la suba mensual del 3,4%, el consumo masivo sigue sin repuntar en comparación con julio del 2024, y se contrajo 4,3%, según la consultora Focus Market. La información fue difundida junto a datos del lector de códigos Scanntech (que se encarga de observar 756 puntos de venta de todo el país). FOTO: R. González/ NA.

El consumo interno atraviesa una fase de enfriamiento tras un semestre de dinamismo concentrado en los sectores de mayor poder adquisitivo. La combinación de incertidumbre política, suba de tasas de interés y demanda sostenida de dólares impactó de lleno en los gastos familiares, que muestran caídas generalizadas en la mayoría de los rubros.

Durante la primera mitad del año, los bienes durables e importados lideraron las ventas gracias a un tipo de cambio estable y al crédito accesible. Electrodomésticos, vehículos y productos electrónicos registraron aumentos notables, impulsados por consumidores de ingresos medios y altos. Sin embargo, el consumo masivo y los supermercados comenzaron a mostrar signos de estancamiento, tendencia que se profundizó a partir de julio.

Según el economista Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, “el consumo mostraba claros y oscuros: crecía en lo durable e importado, pero se frenó con la demanda de dólares y el encarecimiento del crédito”. En el mismo sentido, Ricardo Delgado, de Analytica, señaló que “el consumo en supermercados acumula cinco meses de caída consecutiva” y que la suba de tasas “explica la retracción de las compras financiadas”.

El comercio electrónico, que había sido uno de los canales más resistentes, también evidencia señales de desaceleración luego de un primer semestre con un salto del 79% en facturación. “El ecommerce tuvo un buen año hasta mitad de 2025, pero ahora se percibe una pausa”, admitió Gustavo Sambucetti, de la CACE.

Entre los bienes durables, la línea blanca mantuvo cifras positivas en septiembre —con subas de hasta 31% en lavarropas—, aunque los analistas advierten que el impulso se agota. “La gente detiene los pesos para comprar dólares y deja de consumir”, explicó Eduardo Echevarría, de NielsenIQ.

A días de las elecciones, el consumo doméstico se mantiene atado a la expectativa política. Si el Gobierno logra reducir la incertidumbre, los economistas anticipan una posible recuperación. De lo contrario, la combinación de dólar alto y tasas elevadas podría consolidar un cierre de año recesivo para el mercado interno.

Con información de Infobae.