El lugar donde fue encontrado el auto de la familia Pomar, cerca de la ciudad bonaerense de Salto, fue rastrillado seis veces, según determinó la Auditoría de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad, que ayer desafectó a otros dos jefes policiales que interviniron en el caso.

José Guerrero, el segundo funcionario a cargo del organismo, dijo a Télam que los operativos se hicieron “por aire y por tierra” y que esa información surgió de la documentación que recopiló en la Jefatura Departamental de Pergamino, que quedó “intervenida”.

Luego, se allanó la DDI local para investigar si hubo más operativos en esa zona, conocida como “la curva de Plazibat”, y mientras un grupo de auditores se quedará en Pergamino, otro viajará a La Plata para analizar todo el material secuestrado.

Por otra parte, la titular de la Auditoría, María Alejandra Provítola, aseguró a Télam que en las últimas horas se desafectó de su cargo al segundo jefe de la DDI de Pergamino, comisario Martín Herrera, con lo que ya suman seis los policías separados de sus funciones por su actuación en el caso Pomar.

“Hay indicios de que ese policía, al igual que el comisario que estaba de turno, sabía del llamado al 911 que se hizo el 27 de noviembre alertando de que había un auto volcado en la ruta”, afirmó la funcionaria.

Provítola confirmó la existencia de la llamada de un pasajero de un micro que desde el primer piso vio un coche con las ruedas hacia arriba en una curva de la ruta 31, camino a Rojas, pero aclaró que el hombre lo observó dos días después del accidente de los Pomar, es decir el 16 de noviembre.

El testigo es un albañil llamado Casimiro Frutos, que viajaba hacia Rojas para trabajar y que hoy declaró ante investigadores de Asuntos Internos que recién llamó al número de emergencias el 27 de noviembre por pedido de su esposa cuando volvió a su casa de Salto.

En una entrevista con el canal Todo Noticias (TN), Frutos relató que cuando lo atendieron en el 911 su interlocutor incluso, en una “comunicación cortita”, le preguntó si llamaba por el caso Pomar y que él respondió que si.

Esa y otras irregularidades ya provocaron que se desafecte del cargo al Jefe de la Departamental de Pergamino, Roberto Gabín; al jefe de la DDI y de turno de ese distrito, Julio Golpe y Barrera, respectivamente y al jefe de Seguridad Vial, Carlos Marano.

A ellos se sumó hoy Herrera y el jefe de la Policía Distrital de Salto, Juan Carlos Ruiz, quien se atribuyó haber hallado el auto y los cuerpos.

Mientras avanza la investigación contra la Policía, los restos de Luis Fernando Pomar, su esposa Gabriela Viagrán y sus hijas Pilar y Candelaria fueron inhumados esta tarde en Pergamino, en medio de un clima de dolor y bajo una intensa lluvia.

Cerca de las 11, ingresaron al predio del cementerio privado Parque de la Merced dos ambulancias de la Cochería Luz y Fuerza con los féretros de los cuatro integrantes de la familia fallecida, los cuales fueron depositados en la capilla.

Allí, luego se realizó el velatorio, una misa oficiada por tres sacerdotes -a la que asistió el intendente local, Héctor Gutiérrez- y los cuerpos fueron enterrados.

Casi al mismo tiempo, se realizó otra misa en el patio del Colegio Nuestra Señora de Luján de la localidad bonaerense de Adrogué, donde se colocó un altar con las fotos de Pilar y Candelaria, de 6 y 3 años, alumnas de esa institución.

Por otra parte, la procuradora general bonaerense, María del Carmen Falbo, respaldó la actuación de la fiscal de Pergamino, Karina Pollice, en la investigación del caso Pomar, aunque aclaró que va revisar todo lo realizado en la causa.

“Yo creo que la actuación de la fiscal ha sido correcta. Dije creo porque terminadas todas las investigaciones, se iniciará la etapa en que analizaremos toda su actuación y podamos dar un definitivo concepto”, explicó Falbo a Télam en el acto de entrega de 500 armas para su destrucción en los Tribunales de Quilmes.

“Nosotros no tenemos Policía Judicial propia, así que ella condujo la investigacion con los auxiliares de la Justicia, que son las Policías de Seguridad e Inteligencia”, explicó.

Falbo hizo esa mención debido a que todas las críticas por la demora de 24 días en hallar muerta a la familia Pomar se centraron en que la Policía no hizo los rastrillajes en forma adecuada o directamente algunos no los efectuó.

Los Pomar salieron el 14 de noviembre último de su casa de José Mármol, en Almirante Brown, a bordo de su Fiat Duna Weekend rojo hacia Pergamino, de donde eran oriundos y residen sus parientes.

Como no llegaron, sus familiares denunciaron lo ocurrido al día siguiente, por lo que centenares de efectivos los buscaron por tierra, agua y aire.

Los cuerpos recién fueron encontrados el martes pasado, 24 días después de la desaparición, junto al auto volcado, al costado de la ruta 31, cerca de Salto y a 40 kilómetros de Pergamino.

Las autopsias determinaron que los cuatro murieron por fracturas y politraumatismos típicas de un accidente ocurrido el mismo día en que desaparecieron.