La inquietante situación que azota parte de la cordillera patagónica llevó a que en localidades como El Bolsón sus autoridades compartan abiertamente su angustia ante el avance del fuego. “Se está quemando todo. El caos es total“, describió Bruno Pogliano, intendente de esta ciudad.
Por el momento, las zonas más afectadas por los incendios fueron Las Perlas del Azul, Cascada Escondida y Mallín Ahogado, ubicadas en ambos lados del límite fronterizo entre Río Negro y Chubut.
Allí se registró la destrucción de 120 viviendas, la evacuación de 700 familias y una víctima fatal. En total, se estima que el fuego ha consumido alrededor de 3.000 hectáreas de vegetación.
Aunque en los últimos días el Servicio Meteorológico Nacional avisó que las temperaturas bajaron, factor importante para evitar nuevos focos ígneos, el organismo pronosticó que en las próximas jornadas se producirán vientos fuertes y cálidos, sumados a un aumento del calor, lo que incrementa la posibilidad de que las llamas se esparzan más rápidamente.
La estrategia de los brigadistas estaría enfocada en evitar que las llamas lleguen al Cañadón del Arroyo Teno, terreno destacado por su frondosa vegetación y que cuenta con varios inmuebles.
Para esto, tanto Pogliano como el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, participaron en el Comité de Emergencia Municipal, en donde se acordó reforzar las tareas de contención y combate del fuego a partir de la llegada de bomberos provenientes de Bariloche.
Además, el gobernador rionegrino informó que desde su gestión “solicitamos fortalecer la coordinación entre Gendarmería Nacional y la Policía de Río Negro para mejorar la prevención en las rutas de la región“.

En torno a los 6 detenidos por supuestamente haber provocado los incendios, finalmente fueron puestos en libertad por falta de pruebas. El juez de Garantías Ricardo Calcagno criticó a los funcionarios responsables de las investigaciones y aseguró que “no se dan los requisitos” para mantener la encarcelación de estos sujetos.
