Los accionistas y directivos de Adecoagro concretaron la compra de las más de 900.000 hectáreas que el Grupo Benetton tenía en Argentina, una operación que pone fin a más de un siglo de presencia del holding italiano en el sector agropecuario del país. La adquisición comprende las dos empresas que concentraban sus negocios rurales: la Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor.
La operación no fue realizada directamente por Adecoagro, sino por un grupo de sus accionistas y directores, encabezado por Mariano Bosch, CEO de la compañía. Las tierras están distribuidas entre Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Pese al cambio de propietarios, la conducción operativa de CTSA se mantendrá sin modificaciones: Agustín Dranovsky continuará como director ejecutivo.
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El principal activo de la operación es CTSA, considerada la empresa con mayor cantidad de hectáreas en propiedad de Argentina. Su patrimonio supera las 900.000 hectáreas, distribuidas principalmente en Santa Cruz (60%) y Chubut (33%), mientras que Río Negro concentra el 5% y Buenos Aires el 2%. Su actividad central es la producción ganadera, con especial protagonismo de la cría de ovinos y la producción de lana, rubro en el que ocupa el primer lugar a nivel nacional.
En sus establecimientos hay aproximadamente 260.000 ovejas y 22.000 vacunos, concentrados principalmente en la zona cordillerana entre Esquel y Bariloche, además de campos en Balcarce. Cada año, unos 80.000 animales pasan por el proceso de esquila, que permite obtener cerca de un millón de kilos de lana. La compañía también desarrolla actividad agrícola, con unas 7.500 hectáreas destinadas a cultivos de maíz, trigo, soja y girasol, y otras 700 hectáreas dedicadas a la producción de forrajes.
El negocio también incluye una unidad forestal que comenzó a desarrollarse en 1992. Actualmente, CTSA cuenta con unas 10.000 hectáreas implantadas principalmente con pinos y proyecta instalar un vivero propio para abastecerse de plantines. A esto se suma la actividad industrial a través del frigorífico Faimali, que dispone de dos plantas procesadoras de cordero y liebre en Río Gallegos, con capacidad para faenar hasta 2.500 corderos por día.
La compra representa un cambio de manos en uno de los mayores patrimonios rurales privados del país y marca el cierre de la etapa de Benetton en el agro argentino. El grupo italiano había consolidado su presencia en la Patagonia durante más de 100 años y convirtió a CTSA en uno de los principales actores de la producción ganadera y lanera nacional.
