La jueza federal María Eugenia Capuchetti ordenó este jueves el procesamiento con prisión preventiva de Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte por haber intentado asesinar a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La magistrada consideró que son “coautores” del delito “tentativa de homicidio calificado”, por el ataque que se produjo el jueves 1 de septiembre por la noche, en el momento en que la ex mandataria saludaba a los manifestantes kirchneristas en la puerta de su departamento en el barrio porteño de Palermo.
En concreto, los imputó como “coautores del delito de homicidio agravado por el empleo de armas de fuego, alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas, en grado de tentativa“. Además, mandó a trabarles embargos sobre sus bienes por 100 millones de pesos a cada uno.
Para la jueza, no lograron matar a Cristina “por razones ajenas a su voluntad”, y determinó en la resolución que “el modo en que se ejecutó la maniobra investigada refleja la existencia de una cogobernabilidad del hecho por parte de ambos imputados, en tanto la determinación del modo, tiempo y lugar de su ejecución estaba previamente establecida por ellos“.
Basada en las pruebas que se han recolectado, principalmente, a través de las conversaciones por WhatsApp, Capuchetti sostuvo que, “si bien fue Sabag Montiel quien utilizó el arma de fuego contra la víctima, lo cierto es que Uliarte también tuvo activa participación en la ejecución del hecho, en el cual estaba presente a escasos metros de lo ocurrido, brindando el apoyo logístico y moral para su realización”.
Sabag Montiel (35) es el hombre que le apuntó (y gatilló) a la dos veces expresidenta con un pistola Bersa calibre 32 que tenía cinco balas en el cargador, mientras que Uliarte (23) es su pareja y aparece en la investigación como quien planificó el ataque junto al agresor, según surge de la resolución.
Por otra parte, Capuchetti todavía tiene que resolver la situación de Agustina Díaz, la amiga de Uliarte que seguirá presa acusa da de ser partícipe; y de Gabriel Nicolás Carrizo, el líder de la “banda de los copitos”, que pasó de testigo a acusado y será indagado este viernes.
