La caravana para festejar el campeonato mundial de fútbol, que reunió a aproximadamente 5 millones de personas en la provincia y la Ciudad de Buenos Aires, dejó secuelas políticas.

Los jugadores de la Selección no pudieron recorrer el trayecto programado inicialmente, que incluía el paso en el micro descapotable por el Obelisco, a raíz de multitud que desbordó calles y avenidas.

En medio del descontrol, dos personas saltaron desde un puente hacia el micro que trasportaba a la selección nacional por la Autopista Riccheri. Ese incidente aceleró la decisión de interrumpir la caravana por tierra y poner en marcha el plan B: transportar a los jugadores en helicóptero para hacer sobrevuelos en saludo a la multitud reunida en la ciudad de Buenos Aires.

Esa determinación la tomó el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, pese a la oposición del presidente de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, que no disimula su enemistad con el Gobierno nacional.

Discusión a los gritos

Según publican medios nacionales, Fernández y Tapia mantuvieron una fuerte discusión telefónica este martes por la tarde.

Nos cortan la posibilidad de seguir festejando. Nos cagan. Nosotros queremos seguir“, gritó Tapia. “Pero escuchame, vos decís que yo les corto los festejos y los jugadores ya están arriba de los helicópteros. El que quiere seguir festejando sos vos“, le respondió Fernández antes de cortar abruptamente la comunicación.

Este miércoles, el funcionario nacional se refirió a la polémica por el operativo de seguridad fallido durante la caravana de los jugadores de la selección argentina, defendió la decisión de transportar a los futbolistas en helicópteros y criticó a Tapia, al que calificó como “un cachivache de pacotilla”.

Molesto porque Tapia le dijo que había “traicionado” a la delegación de la selección nacional al decidir que el micro no iba a pasar por el Obelisco, Fernández se defendió: “Esas son las expresiones que tiene este señor, que no es precisamente un libro abierto. Dice lo que le parece y mientras que él insistía en que nosotros estábamos traicionando, (Lionel) Messi, (Rodrigo) De Paul y (Ángel) Di María ya estaban sobre el H17. Ninguno se quejó, todo lo contrario, subieron gustosamente a los helicópteros”.

Además, el ministro reiteró en varias ocasiones que no entendía lo que decía Tapia por teléfono -dando a entender que no se encontraba en buenas condiciones- y se quejó porque este martes por la mañana, cuando visitó el predio de la AFA en Ezeiza para organizar el operativo, el dirigente deportivo lo hizo esperar más de una hora porque estaba durmiendo.

En esa reunión, Fernández intentó convencer a Tapia para que los jugadores visitaran la Casa Rosada, tener una “foto limpia” y ordenar el operativo. Pero no tuvo éxito en su gestión porque el presidente de la AFA quería cumplir el deseo de los jugadores, que le pidieron festejar en un micro abierto, cerca de la gente.

“Si esto se desborda, vamos a tener un plan B”, le hizo saber Fernández a Tapia. Si bien estaba advertido, el dirigente explotó en Twitter cuando la decisión de evacuar a los jugadores de la ruta para que realizaran un recorrido aéreo ya era un hecho.

“No nos dejan llegar a saludar a toda la gente que estaba en el Obelisco, los mismos organismos de Seguridad que nos escoltaban, no nos permiten avanzar”, escribió Tapia, muy querido por el plantel. “Empiojó la tarde, pero no vamos a decir nada”, se sorprendieron cerca del ministro de Seguridad nacional, quien este miércoles decidió salir a contestarle con munición gruesa.

“Lo que yo le planteé a Tapia fue que ni locos nosotros acompañábamos que fueran al Obelisco. Miren ustedes las fotos y pongan en el medio al colectivo y se dan cuenta de que lo iban a convertir en una isla y se iban a quedar ahí 6 días. Ni locos los íbamos a dejar que fueran al Obelisco“, subrayó Fernández en diálogo con Radio 10.

Fuente: Con información de Clarín e Infobae