BUENOS AIRES (TÉLAM) El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, consideró que Eduardo Duhalde no tiene “ningún tipo de ascendencia sobre la provincia de Buenos Aires” y sostuvo que el ex mandatario forma parte de “la historia de los argentinos y no construye hacia adelante”. “No creo que Eduardo Duhalde tenga ningún tipo de ascendencia sobre la provincia de Buenos Aires, como la tuvo en algún momento”, afirmó el jefe de ministros en declaraciones radiales. En este sentido, entendió que Duhalde “hoy está afuera de la política, y por más que él se empecine y logre tener alguna aparición en algunos programas o notas en algunos lugares, a lo mejor se lo reconoce por el aporte que ha hecho a la historia de los argentinos, pero sigue siendo la historia de los argentinos, no construye hacia adelante”. Sostuvo que el ex mandatario puede tener incidencia “en un pequeño sector que puede estar sin presencia o participación activa en algunos de los lugares y que encuentran en él una posibilidad para participar”.
El jefe de Gabinete también salió al cruce de diputados opositores que advirtieron sobre posibles protestas en las calles en contra del Gobierno si se sistematizan los vetos presidenciales, y no descartaron iniciar juicio político contra la jefa de Estado. “No se puede amenazar a la presidenta, no es saludable para la Nación, esto es de pésima factura, y uno quiere creer que esto es sólo un gesto de calentura, que en algún momento van a reflexionar y van a retirar estas expresiones”, replicó Aníbal Fernández. Durante el fin de semana y ayer, distintos diputados del peronismo opositor, como Francisco de Narváez y Felipe Solá, y el presidente del bloque de diputados radicales, Oscar Aguad, advirtieron que se “van a producir protestas populares si la presidenta decide vetar sistemáticamente las leyes que sancione la oposición”.
En tanto, De Narváez llegó a advertir sobre la posibilidad de impulsar un juicio político contra la presidenta y su esposo y diputado electo, Néstor Kirchner, por presuntos hechos de corrupción. A esas advertencias, desde el Gobierno salió ayer a replicar Aníbal Fernández. El jefe de ministros reiteró que la del jueves fue una mayoría circunstancial y explicó que la postura del Gobierno para el próximo período legislativo, en el que no tendrá mayoría automática, como ocurrió en los últimos seis años, será “analizar proyecto por proyecto y buscar consensos”. “Lo del otro día fue una mayoría absolutamente circunstancial con características de rejuntado. No uso ese término peyorativamente, es un rejuntado en términos ideológicos”, reiteró Fernández. Así, el jefe de Gabinete dijo: “Vamos a tener dos años de casuística pura, donde vamos a tener que mirar proyecto por proyecto”, y dijo que “los proyectos van a tener un determinado tinte, van a tener que pasar por el cedazo de la ideología”.
Fernández aclaró que el Ejecutivo “va a mirar con cuidado cada proyecto antes de promulgarlo o vetarlo” y, de esa manera, intentó bajar el tono a la polémica desatada con la oposición, a raíz de declaraciones formuladas por el jefe del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, sobre un uso sistemático del veto presidencial. “Estamos en una situación en la cual todos tenemos que apostar a eso, se ha dado manija al tema del veto, pero yo no lo pronuncié”, aclaró. No obstante, recordó que “la Constitución prevé un artículo específico para la conformación de las leyes”, que le otorga a la presidenta la potestad de vetar las normas que sancione el Congreso. Fernández dijo, además, que al oficialismo nada tiene que preocuparle la creación de la comisión investigadora de casos de corrupción.
