El candidato a presidente por el Frente de Izquierda, Jorge Altamira, exhortó ayer a su militancia a convertir la coalición en “una fuerza mayoritaria” con vistas a las Primarias del domingo, ocasión en que se deberá superar el 1,5 por ciento de los votos para pasar a las Generales de octubre.
“Nos tenemos que convertir en una fuerza mayoritaria”, exhortó Altamira, al hablar en el cierre de su campaña realizado en el Hotel Bauen, y donde planteó: “Algunos nos acusan de pedigüeños por el tema de los votos, pero los que van a tener que pedir el voto son ellos”.
También, toreó al oficialismo al reclamar: “Que desde el Gobierno no se me vistan de izquierda, por favor” y señalar que eso es imposible porque, por ejemplo, hay “represión en Jujuy” y “los pedrazistas siguen en el sindicato, y Tomada, cómplice de José Pedraza, fue el candidato a vicejefe porteño del gobierno de la presidenta”.
Al respecto, recordó con ironía que desde el gobierno celebran, “la presidenta ha celebrado, que los jubilados van a cobrar 1.434 pesos” y rechazó que el kirchnerismo sea una fuerzas progresista. Altamira casi centró su discurso en la estrategia mediática del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (integrado por el Partido Obrero, el PTS y la Izquierda Socialista), cuando destacó que “hoy el mensaje de una fuerza revolucionaria llegó a oídos de las masas” por “un lenguaje, un método político y un programa político que se discute en la mesa familiar”.
