El presidente Alberto Fernández ultima los detalles de un nuevo decreto de necesidad y urgencia (DNU), que se conocerá en los próximos días y tendrá mayores restricciones en todo el país.

El principal cambio con respecto a las medidas vigentes apunta a dos indicadores: razón e incidencia.

  1. La razón es el cociente (resultado de dividir) entre el número de casos confirmados en los últimos 14 días y el número de casos confirmados en los 14 días previos. Si el resultado de esa división supera el valor de 1,2, el riesgo epidemiológico es alto.
  2. La incidencia es el número de casos confirmados acumulados de los últimos 14 días por 100.000 habitantes. Si ese valor da por encima de 150 casos por cada 100 mil habitantes, el riesgo epidemiológico es alto.

Actualmente, el DNU vigente fija que ambos indicadores tienen que darse juntos para establecer si determinada jurisdicción está en “alto riesgo epidemiológico sanitario”.

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Pero la Casa Rosada asegura que en algunas provincias se retrasaba la carga de datos de contagios. De esta manera, los gobernadores podían alegar que sus territorios no estaban en el nivel más alto de la escala sanitaria utilizada para poder determinar qué medidas son necesarias para contener la pandemia.

Pero ahora, según publica el portal Infobae, si no hay un abrupto cambio de criterio técnico, Fernández y su gabinete firmarán un DNU que establecerá que la razón y la incidencia serán indicadores que actuarán por separado al momento de establecer si determinada jurisdicción está en “alto riesgo epidemiológico sanitario”.

Es decir que con un sólo factor las provincias estarán obligadas a declarar que tienen “un alto riesgo epidemiológico”. Entonces a los gobernadores no le quedará otra alternativa que cerrar aún más la circulación frente a la cantidad de contagios y muertes que causa la segunda ola de coronavirus.