Alberto Fernández.

El Presidente Alberto Fernández ya no esconde su voluntad de ir por la reelección. La última señal la dio este domingo, cuando dijo que podría ser candidato en las elecciones de este año.

“Estoy seguro que ganará el Frente de Todos. Si creen que soy el candidato, podría serlo yo u otro de nuestros líderes. Lo único que no quiero es que vuelva a ganar Macri. Macri o cualquiera de su círculo, Macri y lo que representa, que es lo contrario a lo que hemos hecho. Todos son Macri del otro lado”, aseguró en una entrevista con el diario Folha de Sao Paulo.

Fernández está tratando de acumular poder, pese al constante desgaste al que lo somete el kirchnerismo, donde no asumen que la intención reeleccionista del Presidente puede terminar siendo realidad.

En ese camino de búsqueda de retomar la centralidad y fortalecer su imagen, Fernández apunta a una agenda local, donde la avanzada del oficialismo contra la Corte es la gran protagonista, y otra internacional, que ganará una gran relevancia esta semana con la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que se desarrollará el martes en Buenos Aires.

En ese ámbito es el que Fernández se mueve más cómodo, ya que ahí está a salvo de los dardos internos de una coalición que está quebrada. Su gran apuesta es la relación con Brasil, gobernado nuevamente por Lula da Silva, con quien este lunes compartirá una serie de actos.

Brasil sigue siendo el principal socio comercial de Argentina, pero mucho se ha perdido en los últimos años. Una posibilidad que nos emociona es trabajar más en la producción de autos eléctricos, utilizar más litio, que existe en grandes cantidades en Argentina, para potenciar aún más nuestra producción integrada de automóviles”, aseguró el jefe de Estado.

Consultado sobre si él y Cristina Kirchner están “peleando por la amistad de Lula” y si el líder brasileño está “preocupado” por esos supuestos roces, Fernández respondió: “Puedo tener diferencias con la vicepresidenta, pero si tenemos una coincidencia es que Lula es una persona muy especial para nosotros. Hay dos enlaces paralelos. Pero es cierto que (a Lula) le preocupa que los peronistas se mantengan unidos”.

Si bien la vicepresidenta aseguró que no será candidata, en su entorno piden a gritos que revea esa decisión y le reclama que lidere el proceso político del justicialismo en la etapa electoral. Por eso, cada tanto, la vuelven a subir al escenario. Así lo hizo, por ejemplo, el jefe de Gabinete del gobierno bonaerense, Martín Insaurralde, quien aseguró: “El peronismo no puede pensar en candidaturas hasta no romper la proscripción a Cristina”.

En ese contexto, el desplante kirchnerista al mandatario tuvo un episodio fundamental en Mendoza la semana pasada, cuando ningún referente del espacio lo recibió en la provincia. En tal sentido, cerca de Cristina cuestionan que Fernández esté dispuesto a hacer campaña y piensan que solo lo hace para conservar un mínimo de poder hasta el 10 de diciembre.