El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, definió al expresidente Mauricio Macri como “ácido sulfúrico” por el impacto que tuvo su gestión para la pérdida de empleo. Además, fue explícito cuando se refirió al efecto que tuvo con su promesa de eliminar el Impuesto a las Ganancias para los trabajadores: “Los cagó”.

El mandatario bonaerense presenció este martes la apertura del Congreso Nacional de Delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), en Mar del Plata. Lo acompañó Abel Furlán, flamante secretario general del gremio tras desplazar a Antonio Caló en elecciones.

En su discurso, destacó las políticas “de industrialización” del kirchnerismo y sus efectos en el sector metalúrgico, al tiempo que cuestionó a Macri por el “endeudamiento y la apertura de importaciones”.

“De 2003 a 2015, la UOM pasó de 50 mil a 250 mil afiliados. Llegó Macri, y quedamos en 170 mil, y hoy hay 235 mil trabajadores”, precisó dijo Kicillof. Allí definió al referente del PRO y Juntos por el Cambio como “ácido sulfúrico” por el efecto de sus políticas en el sector obrero.

Ante los trabajadores metalúrgicos, Kicillof resaltó que entre 2015 y 2019 se perdieron casi 80.000 puestos en este rubro de la industria por achique y cierre de empresas. Pero fue mucho más directo cuando lo acusó de engañar con promesas electorales que lo llevaron a aquel triunfo y que luego no cumplió.

“Muchos trabajadores votaron a Macri porque en un spot dijo que en su gobierno ningún trabajador iba a pagar el Impuesto a las Ganancias”, recordó el gobernador. Y siguió pidiéndoles permiso a los 300 asistentes en el Hotel 13 de Julio: “Perdonen el exabrupto: los cagó”.

Además, describió que cuando dejó de ser ministro de Economía de la Nación, en 2015, un millón de trabajadores pagaban el Impuesto a las Ganancias. “Cuando volví a ser gobernador eran dos millones”, remarcó.

“Eso fue Macri: la estafa y la mentira”, insistió el gobernador, que cuestionó los planes económicos que aplicó el expresidente. “Llevaron al desastre y son un desastre”, definió.

Aunque admitió que si la oposición tiene un plan nuevo “y han hecho autocrítica”, está dispuesto a escucharlo. “Pero lo escuché decir que van a hacer lo mismo más rápido, quiere decir que nos van a liquidar en dos años en vez de en cuatro”, afirmó.