Mario Lugones, flamante ministro de Salud de la Nación, solicitó la renuncia de todos los miembros del Consejo de Administración del Hospital Garrahan, a solo un día de asumir su cargo.
La decisión se produjo tras un conflicto que surgió a raíz de un bono de $500.000 que el Consejo decidió otorgar al personal del hospital sin consultar previamente con las autoridades de Salud.
La falta de consulta y evaluación previa por parte del Consejo de Administración desencadenó en la solicitud de renuncia. Según fuentes cercanas al Ministerio, esta acción se consideró precipitada e irresponsable, por “la necesidad de una gestión fiscalmente responsable”.
El Hospital Garrahan, uno de los centros pediátricos más importantes de Argentina, venía atravesando un periodo de descontento interno: una de las razones de este malestar es la marcada diferencia entre los ingresos de los miembros del Consejo de Administración, que rondaban los $5,5 millones, y los salarios del resto del personal médico y administrativo. Para aplacar las tensiones, el Consejo decidió otorgar el bono de $500.000.
¿Por qué pidió el ministro de Salud la renuncia de los miembros del Consejo?
Desde el Ministerio de Salud se enfatizó la importancia de seguir una política de responsabilidad fiscal, en línea con las directrices del Gobierno Nacional de reducir el déficit.
La medida de Lugones busca sentar un precedente claro sobre la necesidad de que las decisiones en el ámbito de la salud se tomen de manera coordinada con las autoridades y dentro del marco presupuestario disponible.
¿Qué se sabe sobre los integrantes del Consejo de Administración?
El Consejo de Administración del Hospital Garrahan estaba compuesto por reconocidos profesionales de la salud, entre ellos Oscar Imventarza, cirujano general y especialista en trasplante hepático; Patricia Elmeaudy, médica pediatra y sanitarista; Oscar Pérez, pediatra y médico legista; Andrés Scarsi, médico; y Silvia Prieri, especialista en planificación y diseño de políticas sociales.
