Los controles en la demanda de dólares se intensificarán a partir de esta semana, cuando la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) se encargue de autorizar las operaciones de compra de moneda extrajera, lo cual, según advirtieron economistas, sólo logrará “aumentar el deseo” por las divisas y “exacerbar” el mercado negro.
Durante el fin de semana, los equipos técnicos de los bancos trabajaban contrarreloj para implementar a partir de hoy el Programa de Consulta de Operaciones Cambiarias establecido por la AFIP, razón por la cual la Asociación de Bancos de la Argentina informó que suspendió la venta de la divisa mediante cajeros automáticos, banca por internet y banca telefónica, hasta adecuar los sistemas.
La resolución de la AFIP establece la obligación de las entidades bancarias de consultar y registrar en el sistema online con ese organismo operaciones cambiarias de todo cliente bancario, sea persona física o jurídica, en el momento que la realice. La AFIP convalidará a partir de hoy que las personas o empresas que adquieran divisas en el mercado cambiario tengan los fondos correspondiente para hacerlo para, así, terminar con el mercado en negro, anunció la noche del sábado el ministro de Economía, Amado Boudou.
A partir de hoy, el cliente bancarizado que desee realizar operaciones de compra y venta de divisas en sucursales podrá recurrir a las mismas y proceder de la manera habitual, presentando su documento de identidad, Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT) o Código Único de Identificación Laboral (CUIL). Para el diputado por la Coalición Cívica Alfonso Prat Gay, los mayores controles a la compra de dólares “lo que logran, en definitiva, es aumentar el deseo” por la divisa norteamericana, y afirmó que para frenar la fuga de capitales hay que realizar un “combate frontal y contundente”contra la inflación.
El ex presidente del Banco Central explicó que la tensión en el mercado cambiario es sólo una de las ramificaciones “del problema de fondo, que es la inflación”. Por su parte, el ex presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, juzgó que si estas medidas son de transición hasta aplicar otras más de fondos, “son necesarias pero no suficientes”.
“Seguramente hay que esperar de ahora en más nuevas decisiones”, especuló, aunque aseveró que “si no cambian algunos números macroeconómicos, como la alta inflación, la alta emisión de dinero y de gasto fiscal en subsidios, va a ser difícil frenar la escalada de dólares”. Pignanelli coincidió con sus colegas en que “la gente compra dólares porque están baratos”, y pronosticó: “Este año, a pesar del, rotundo triunfo del Gobierno vamos hacia un récord de fuga de capitales, por encima de la del 2008”, cuando la salida de fondos estuvo impulsada por el conflicto con el campo y la estatización de las ex AFJP.
