Las tropas de Estados Unidos perseguían al petrolero ruso desde hace semanas.

Tropas de Estados Unidos interceptaron en un barco petrolero que perseguían desde hace dos semanas por el océano Atlántico cuando salió de Venezuela y que tenía como destino a Rusia. El buque, que era conocido como Bella-1 y ahora rebautizado como Marinera, está vinculado a Venezuela y navega actualmente bajo bandera rusa.

La operación se produjo luego de que el petrolero eludiera el bloqueo marítimo impuesto por Estados Unidos a los buques sancionados que transportan crudo venezolano, además de rechazar reiterados intentos de abordaje por parte de la Guardia Costera.

Como respuesta, Moscú habría enviado un submarino de su Armada para escoltar al navío, lo que incrementaba el riesgo de un incidente internacional. El Marinera fue finalmente interceptado este miércoles por la mañana. Los Navy Seal accedieron al navío fuertemente armados. Se desconoce por el momento si hubo enfrentamientos a bordo.

Bloqueo marítimo y tensión con Rusia

Funcionarios estadounidenses confirmaron que unidades militares rusas se encontraban en las inmediaciones durante la operación, incluido al menos un submarino.

La incautación del petrolero podría agravar las ya tensas relaciones entre Estados Unidos y Rusia, en un contexto marcado por sanciones económicas y disputas geopolíticas.

El Marinera es el más reciente objetivo de la Guardia Costera desde que el presidente Donald Trump intensificó la campaña de presión contra Venezuela, imponiendo un “bloqueo total” a los petroleros sancionados que comercian con crudo venezolano.

Más petroleros interceptados

Además de este caso, Estados Unidos ha interceptado otro petrolero vinculado a Venezuela en aguas latinoamericanas. En total, al menos 16 buques afectados por sanciones estadounidenses habrían intentado en los últimos días evadir el bloqueo naval, utilizando tácticas como apagar sus sistemas de identificación, ocultar su ubicación real o falsificar nombres y posiciones, una práctica conocida como spoofing.

Según análisis de imágenes satelitales citados por The New York Times, estos buques habían permanecido atracados durante semanas en puertos venezolanos, pero desaparecieron tras la reciente captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. Cuatro de ellos fueron rastreados navegando hacia el este, a unos 50 kilómetros de la costa, sin autorización del gobierno provisional encabezado por Delcy Rodríguez.

Presión económica sobre Venezuela

Desde la imposición del bloqueo el pasado 16 de diciembre, las instalaciones de almacenamiento de crudo en Venezuela se acercan a su límite de capacidad, lo que aumenta la presión para movilizar el petróleo y evita la paralización de la producción, que podría dañar la infraestructura energética del país.

Los buques que salieron sin autorización habrían sido contratados por los comerciantes de petróleo Alex Saab y Ramón Carretero, ambos sancionados por Estados Unidos por sus vínculos con el entorno de Nicolás Maduro.

Con información de Infobae.