La habilitación de la Casa Blanca al gobierno de Ucrania de Volodímir Zelensky para utilizar los misiles ATACMS significó un cambio de paradigma en la guerra. Dicho armamento tiene un considerable alcance y una gran precisión con la que los ucranianos podrían bombardear varias ciudades rusas.

Los Army Tactical Missile System, son misiles de largo alcance convencionales, que cuentan con una alta precisión a raíz de un sistema de navegación inercial asistido por GPS.

Fabricados por la empresa estadounidense Lockheed Martin, los ATACMS cuentan con una altura cercana a los 4 metros y un diámetro de 60,92 centímetros.

Son propulsados por combustible sólido y contienen una ojiva de 226 kilogramos de explosión fragmentada.

Su lanzamiento se efectúa desde plataformas de lanzamiento móvil conocidas como M270 o HIMARS. Este último tipo de lanzadores fue entregado a Ucrania desde Washington en 2022.

Qué alcance tienen y a cuáles ciudades podrían llegar

Los misiles ATACMS, sin restricciones, pueden llegar a impactar a objetivos en un rango desde 165 hasta 300 kilómetros.

En este rango, el Instituto para el Estudio de la Guerra informó que hay aproximadamente 245 objetivos sensibles dentro del área delimitada, donde se destacan 200 unidades militares y un puñado de ciudades rusas.

Posibles ataques balísticos en territorio ruso

Desde el inicio de los ataques ucranianos a Rusia, su aplicación se realizó primordialmente por medio de drones. Con estos, los militares de Kiev lograron dañar bases militares e infraestructura. Pero también fueron el medio de las primeras bajas civiles rusas.

Con la aprobación estadounidense, gran parte de los ataques efectuados por drones podrán ser operados con los misiles ATACMS, que suponen un poder destructivo mucho mayor.

Respuesta de Rusia

Al conocerse la noticia, el Kremlin, por medio del portavoz presidencial, Dimitri Peskov, consideró: “Si se toma esta decisión, significará, nada menos, que la implicación directa de los países de la OTAN […] en la guerra de Ucrania. Esa es una implicación directa“.

La valoración del Estado ruso significó la implantación de una narrativa de conflicto directo entre la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Rusia, que se trasladaría a un conflicto entre Occidente y algunas de las fuerzas militares más grandes del mundo si sumamos la presencia de militares norcoreanos en el campo de batalla ruso-ucraniano.