Se hizo viral en redes sociales el conmovedor video de un soldado ucraniano despidiéndose públicamente de sus padres segundos antes de partir a combate tras el ataque del Ejército ruso a diferentes regiones ucranianas.

“Ya nos toca salir, estamos bajo un intenso bombardeo, mamá, papá, los amo”, fue el corto pero emocionante mensaje del joven difundido en las redes sociales a inicios del bombardeo.

Desde la noche del miércoles, usuarios en Twitter comenzaron a reportar las fuertes explosiones en la ciudad de Kharkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania, en el noreste del país, luego de que el presidente ruso, Vladimir Putin, anunciara el inicio de la operación en el Donbass, en la que separatistas respaldados por Rusia, buscan desmilitarizar la región.

Claves para entender el origen del conflicto

  • Ucrania volvió a proclamarse independiente al caer la Unión Soviética, que integraba, en 1991. Aunque se declaró como un “Estado neutral”, estableció una asociación militar con Rusia primero y con la OTAN poco tiempo después. Desde entonces, sus relaciones con Rusia han alternado periodos de amistad, tensiones y hostilidades.
  • Las relaciones estallaron por el aire en 2014 luego de que el entonces Gobierno de Ucrania, afín a Rusia, fuera derrocado por una ola de protestas y sustituido por otro antirruso y prooccidental tras su decisión de no firmar un acuerdo de asociación y libre comercio con la Unión Europea (UE) que contaba con apoyo mayoritario en el Parlamento. El nuevo Gobierno relanzó planes de ingresar a la OTAN, algo que Rusia considera una amenaza.
  • Regiones de Ucrania con grandes poblaciones rusoparlantes rechazaron el cambio de Gobierno, que consideraron un golpe de Estado, al igual que Rusia. Los habitantes de la Península de Crimea aprobaron en un referéndum separarse de Ucrania e incorporarse a Rusia, que luego se anexionó el territorio, donde tiene su flota del Mar Negro y cuyo control le proporciona la única vía de salida al mar Mediterráneo. Los habitantes de dos provincias rusoparlantes del este de Ucrania, Donetsk y Lugansk, a imitación de Crimea, celebraron sendos referendos de independencia, opción que fue aprobada. Convertidas en “Repúblicas populares”, luego pidieron su incorporación a Rusia, pero Moscú no lo aceptó. Rusia, sin embargo, los apoyó políticamente, mientras negaba acusaciones de Ucrania y Occidente de que también les daba armas y les enviaba combatientes.
  • Acuerdos de Minsk: el presidente de Ucrania de entonces, Petro Poroshenko, debía poner en práctica medidas concretas que establecía el acuerdo, como darle autonomía plena a las dos provincias para que pudieran elegir libremente a sus autoridades y la liberación de presos políticos e intercambio de prisioneros de guerra, pero chocó con la intransigencia del parlamento y de la ciudadanía: solo 12% de los ucranianos y ucranianas apoyaban el acuerdo.
  • Comenzó un largo período de constantes escaramuzas militares que causaron al menos 14.000 muertos de ambos bandos con acusaciones cruzadas: los separatistas protestaban por acciones del Estado ucraniano que consideraban una persecución criminal, y el Gobierno de Kiev aseguraba que la lucha de los rebeldes encubría una intención de Rusia de querer dominar en su territorio.
  • La escalada militar: en el discurso que pronunció en horas de la madrugada para anunciar el ataque, Putin lo justificó como una forma de proteger a los habitantes civiles de las dos regiones separatistas. Además, el líder ruso acusó a Estados Unidos y sus aliados de haber rechazado exigencias suyas acerca de que Ucrania no ingrese a OTAN y otras garantías de seguridad, y agregó que su intención no era ocupar Ucrania, sino “desmilitarizar” y “desnazificar” el país y llevar ante la Justicia a responsables de crímenes.
  • Todas las advertencias procedentes de Occidente hablan de un incremento de las sanciones económicas, y el presidente de Ucrania, Volodomir Zelenski, afirmó que intentó conversar directamente con Putin, sin éxito, mientras el gobierno ucraniano denunció que el país sufrió un ciberataque “masivo” que afectó a organismos estatales y bancos. Paralelamente, Kiev reclamó a Moscú y a la comunidad internacional “garantías de seguridad” ante la amenaza de una invasión rusa y pidió una nueva reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU tras el reconocimiento del Kremlin de la soberanía de dos provincias ucranianas separatistas.