Un robo de cable en varios puntos de Toledo, dejó en la noche del domingo y la mañana del lunes al menos a 10.700 viajeros y 30 trenes afectados por los retrasos y la parada de la circulación de la línea de ferrocarril de alta velocidad que enlaza Madrid y Sevilla.

Calificado por el gobierno español como un “acto grave de sabotaje”, confirmaron que el robo de cables de señalización fue en 5 puntos, pidieron colaboración ciudadana para dar con los responsables e insistieron que para cometer el delito hace falta “logística y conocimientos de la vía”.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente apuntó a un apuntan a un “sabotaje” de escaso valor y a una acción coordinada e intencionada en una zona en la que no había cámaras de seguridad y cuyo rédito económico es “despreciable” frente al enorme daño que se causa.

Por su parte, el funcionario aseguró que el 70% del servicio ya se encuentra normalizado, con previsión de llegar al 100 % entre las 14 y las 16 (hora local). Sin embargo, por lo pronto, persisten las demoras en la estación de Madrid, Atocha.

Según informó EFE, cientos de pasajeros se amontonan aún tanto en el interior como en el exterior de la estación Puerta de Atocha tras la interrupción de los trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.

Aunque la circulación empezó a volver a la normalidad pasadas las 9.30 (hora local), los trenes están saliendo con retrasos que rondan las dos horas, lo que ha generado un flujo constante de pasajeros y ha impedido descongestionar por completo la estación.

La llegada masiva de viajeros cuyos trenes tenían prevista su salida al mediodía ha provocado un repunte de las aglomeraciones, especialmente en las zonas de acceso a los andenes y puntos de información.