El Servicio de Seguridad de Ucrania informó este martes que atacó por tercera vez el puente de Crimea, y las estructuras de soporte submarinas resultaron gravemente dañadas a nivel del fondo del mar.
La operación duró varios meses, según aclaró el sitio Ukrinform, que difundió la información.
“Los agentes de la SBU colocaron explosivos en los soportes del puente construido ilegalmente. A las 4:44 del martes 3 de junio, detonó el primer artefacto explosivo. No hubo víctimas civiles”, detalla el informe.
Agrega que “las partes sumergidas de los soportes sufrieron daños considerables en el fondo” y que “se utilizaron 1.100 kg de explosivos (en equivalente de TNT)”.
“El puente se encuentra efectivamente en condición de emergencia”, indicó el SBU, cuyo jefe, el teniente general Vasyl Maliuk, supervisó personalmente la operación y coordinó su planificación.
“Dios ama la trinidad, y la SBU siempre completa lo que comienza y nunca se repite. Ya habíamos atacado el puente de Crimea dos veces, en 2022 y 2023. Hoy continuamos la tradición, esta vez desde el agua. En territorio ucraniano no hay cabida para ninguna estructura ilegal rusa. Por lo tanto, el puente de Crimea es un objetivo completamente legítimo, sobre todo porque el enemigo lo utiliza como arteria logística para abastecer a sus tropas. Crimea es Ucrania, y cualquier señal de ocupación recibirá una respuesta firme por nuestra parte”, declaró Maliuk.
El sitio ucraniano recordó que el domingo, el SBU llevó a cabo una operación especial única, Spiderweb (Telaraña), en la que cuatro bases aéreas rusas: Belaya, Dyagilevo, Olenya e Ivánovo, fueron atacadas simultáneamente.
“Como resultado de la operación, 41 aviones de la aviación estratégica rusa resultaron dañados, incluidos bombarderos A-50, Tu-95, Tu-22M3 y Tu-160”, continuó.
Recordó que “el presidente Volodímir Zelensky informó que la operación Spiderweb fue realizada de forma independiente por Ucrania, sin ayuda de socios extranjeros”.
A raíz de este último operativo, el Comité de Investigación de Rusia calificó como “atentados terroristas” las recientes voladuras de tramos de vías férreas y un puente que pasaba por encima del ferrocarril en las provincias rusas de Briansk y Kursk.
Por otra parte (y ya según informaciones de los medios Actualidad RT y Sputnik), miembros del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) detuvieron a un agente de los servicios especiales ucranianos en la República de Crimea.
Está acusado de fabricar un artefacto explosivo improvisado (AEI) para cometer sabotajes y actos terroristas en la península.
Por su parte, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia y expresidente ruso, Dmitri Medvédev, advirtió que los responsables de los recientes ataques ucranianos contra objetivos en Rusia serán castigados.
Medvédev resaltó que hay que tener en cuenta que, mientras tanto, el Ejército ruso “avanza activamente y seguirá avanzando” en la zona de la operación especial militar.
“Todo lo que deba explotar explotará, y quienes deban ser aniquilados desaparecerán”, sentenció.
