La tensión en Venezuela alcanza niveles críticos a días de la toma de posesión de Nicolás Maduro para un nuevo mandato de seis años. El líder opositor Edmundo González Urrutia, reconocido por varios países como presidente electo, denunció el secuestro de su yerno por parte de hombres encapuchados.
Por su parte, el gobierno de Maduro anunció la detención de siete “mercenarios extranjeros”, entre ellos dos estadounidenses, dos colombianos y tres ucranianos. Se le suman al gendarme argentino. Todos ellos están acusados de terrorismo.
A su vez, detuvieron en Venezuela al excandidato opositor Enrique Márquez. La organización antichavista Voluntad Popular calificó el hecho como un secuestro y responsabilizó a Nicolás Maduro por ese hecho.
Esta situación ocurrió tras la detención de seis políticos opositores, además de la denunciada “desaparición” del activista Carlos Correa y del “secuestro” del yerno del líder opositor Edmundo González Urrutia, Rafael Tudares, en Caracas.
Sobre los “mercenarios” detenidos, Maduro habló sobre un plan de desestabilización en su contra. “Venían a desarrollar acciones terroristas contra la patria Venezuela”, declaró Maduro, quien también tomó juramento a trabajadores civiles armados bajo el mando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
Este 10 de enero Nicolás Maduro tiene todo listo para la toma de posesión nuevamente y así asumir su cargo como presidente. Líderes opositores como María Corina Machado indicaron que durante el día anterior habrá protestas nacionales, en lo que podría ser una jornada histórica.
Ya varios países de la región, incluido Argentina, informaron que no reconocerán a Maduro como presidente legítimo en caso de que asuma este viernes.
