Camila Behrensen, asesinada en la ciudad de Kansas, Estados Unidos, junto a su compañero Pablo Guzmán Palma, tenía 24 años y era oriunda de Buenos Aires. Había terminado su licenciatura en biotecnología en 2020 e integraba la Clase de Investigadores Predoctorales en la Escuela de Graduados del Instituto Stowers de Investigación Médica.

El sábado pasado, los jóvenes fueron encontrados muertos en un departamento incendiado en el estado de Misuri. Según medios locales, investigan si se trató de un asalto o de un ataque xenófobo, aunque la Policía, que lanzó una recompensa de 25.000 dólares para quien aporte datos útiles para esclarecer el caso, aún no estableció lo que ocurrió ni dio datos sobre lo que se investiga como un “doble homicidio”.

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Behrensen había nacido el 12 de enero de 1998 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y recibió su Licenciatura en Biotecnología en 2020 de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE). Era la hija mayor de Ernesto Behrensen, periodista, ex director de la agencia Diarios y Noticias (DyN) y asesor de comunicación del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño.

El último verano vino al país para visitar a su familia y pasó las vacaciones en la Costa. Allí festejó su cumpleaños y el de su papá, e hicieron un viaje a Mendoza en moto.

Decidió vivir en Estados Unidos para estudiar y obtener un doctorado en biología. Al igual que Guzmán Palma (25), integraba la Clase de Investigadores Predoctorales 2020 en la Escuela de Graduados del Instituto Stowers de Investigación Médica.

Camila había pasado dos años estudiando los cambios metabólicos de las moscas de la fruta, una investigación que le permitió ser coautora de un artículo en Scientific Reports. Buscaba continuar sus estudios y centrar su investigación en el metabolismo y el papel que desempeña en el desarrollo. 

En su descripción en el sitio web del Instituto Stowers, se señala que su amor por la ciencia llegó a través de Isaac Asimov, su autor favorito. “Aunque su primer interés científico fue la astronomía, después de tomar clases de biología y química, decidió centrarse en la biología. Cuando no está en el laboratorio, Behrensen es una corredora que participó en carreras de 800 y 1500 metros. Nacida en Buenos Aires, está deseando vivir sola en un país diferente”.

En palabras de sus compañeros y profesores, era una joven brillante que se preocupaba mucho por su trabajo y por los demás, a la vez que destacaba como una ávida corredora.

Su compañero, en tanto, era licenciado en bioquímica por la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde investigaba la regeneración de la médula espinal. 

El homicidio

Los bomberos y la Policía acudieron al edificio de las calles 41 y Oak el sábado a las 5 de la mañana. Tras sofocar el fuego, hallaron los cuerpos de los dos científicos. 

Según el comunicado de la Policía, fueron encontrados con un aparente traumatismo y declarados muertos en el lugar de los hechos.

Los investigadores de Homicidios de KCPD solicitaron públicamente a los vecinos de la zona que aporten imágenes de cámaras de seguridad para obtener datos sobre lo ocurrido y ofrecieron una recompensa de 25 mil dólares para quienes aporten datos que permitan detener a los responsables.

Durante el incendio, los bomberos tuvieron que ingresar al departamento de un vecino del edificio, Raúl Gonzales, para despertarlo y avisarle del siniestro.

El hombre describió al barrio Midtown como un lugar “residencial” y “muy tranquilo”, donde no es frecuente un hecho de estas características. “Nunca había escuchado una explosión de esta magnitud en este barrio. Como mucho, un tiroteo lejano”, declaró.