En la pequeña localidad finlandesa de Kauhajoki murieron ayer once estudiantes de formación profesional cuando uno de sus compañeros irrumpió en la institución fuertemente armado y encapuchado y apuntó directamente sobre ellos, según la policía. El joven de 22 años Matti Juhani Saari, de Kauhajoki, intentó suicidarse luego disparándose en la cabeza y murió poco después en el hospital de Tampere.

    El lunes, un funcionario de la policía conversó con el agresor, pero no vio razón para retirarle su licencia de armas, la cual había tramitado en agosto por su pistola, una Walther P22. Poco antes del homicidio, el estudiante había anunciado en un foro de internet bajo su nombre una “masacre en Kauhajoki”. El estudiante de 22 años había declarado en su perfil de internet que sus hobbies eran “computadoras, armas, sexo y cerveza”. En noviembre del 2007, un finlandés de 18 años mató a tiros a ocho personas en un colegio cercano de la pequeña localidad de Jokela y posteriormente se suicidó.