New York, Estados Unidos. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó investigar los intentos de la anterior administración de George W. Bush por ocultar el asesinato de cientos de prisioneros talibán por parte de un “señor de la guerra” afgano respaldado por la CIA.

Fuentes oficiales estadounidenses y de organizaciones defensoras de los Derechos Humanos citadas por el diario The New York Times, afirmaron que las investigaciones sobre la muerte de al menos 1.000 prisioneros de una cárcel de Kunduz por las fuerzas del general Abdul Rashid Dostum, se paralizaron porque éste trabajaba con la CIA.

Al parecer, los talibán que fueron asesinados se habían entregado previamente y de forma voluntaria a la Alianza del Norte a finales de 2001, poco después del inicio del conflicto.

Los prisioneros estaban bajo custodia de las tropas del general Abdul Rashid Dostum, un destacado señor de la guerra afgano que sirvió como jefe del Estado Mayor en el Ejército del Afganistán post-talibán.

En una entrevista que fue concedida a la cadena CNN durante su visita a Ghana, Obama manifestó que “los indicios de que esto no fue investigado adecuadamente me llamó la atención recientemente”, por lo que pidió a su equipo de seguridad nacional que “recabe los hechos conocidos”, para decidir cómo enfocar el tema.

A la pregunta de si apoyaría una investigación sobre el asesinato de los cientos de talibán, Obama respondió que si se llega a conocer que la conducta de Estados Unidos respaldó de alguna forma las violaciones de la ley de la guerra, “se debe averiguar lo que ocurrió”.
Dostum, un ex combatiente comunista que lideró una de las milicias que se enfrentaron a los muyahidines respaldados por Estados Unidos en los ochenta, se puso del lado de los estadounidenses cuando éstos entraron en Afganistán en el otoño de 2001 y recibió entrenamiento militar y de la CIA.