Lima (dpa). El ex presidente peruano Alberto Fujimori, quien ya tiene una condena en primera instancia a 25 años de cárcel por violación a los derechos humanos, fue condenado ayer a siete años y seis meses de prisión en un primer caso de corrupción.
El tribunal presidido por César San Martín encontró a Fujimori culpable de peculado y falsedad ideológica por el pago ilegal de 15 millones de dólares que le hizo en el 2000 a su asesor Vladimiro Montesinos para que se alejara del poder sin hacer mayor ruido.
El ex presidente tendrá que permanecer en la cárcel por el caso al menos hasta agosto del 2014, teniendo en cuenta el tiempo que ha estado preso en Perú y Chile. Asimismo, debe pagarle al Estado una reparación de tres millones de soles (un millón de dólares).
La condena se daba por descontada, pues el acusado admitió que hizo el pago, aunque dijo que lo hizo para evitar un golpe de Estado, algo que está descartado en diversos análisis.
Asimismo, argumentó que no hubo delito porque devolvió después el dinero tomado para el pago, un alegato desestimado desde el comienzo por los expertos.
La admisión permitió la terminación anticipada del juicio, con lo que este sólo duró una semana. Para los acusadores, lo que buscó la defensa con ello fue evitar que se hurgara para saber de dónde salieron los 15 millones con que se repuso la suma.
El tribunal enfatizó que pese a la admisión, no encontró en el procesado arrepentimiento ni voluntad de colaboración.
Por eso, hizo apenas un leve descuento sobre los ocho años que pedía la Fiscalía.
Fujimori anunció que presentará recurso de anulación, por lo que el fallo irá a segunda instancia, al igual que el de derechos humanos.
Por lo pronto sigue en firme, ya superados todos los pasos, la condena que se le impuso a seis años por un allanamiento ilegal. Como en Perú las penas no son acumulables, sólo pagará la mayor.
En setiembre del 2000, cuando al divulgarse un video en el que Montesinos sobornaba a un parlamentario opositor, estalló el escándalo que al final arrastró al régimen de diez años, y Fujimori le dio ese dinero en efectivo a su “hombre fuerte” para que se alejara.
El dinero fue sustraído del sector Defensa bajo documentos falsos que hablaban de operaciones militares.
El ex mandatario, además, por un compromiso acordado con su asesor, le facilitó la salida del país junto con 14 personas y agradeció oficialmente sus “servicios”.