Tras días de absoluto hermetismo y especulaciones internacionales, el flamante líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, ha emitido su primer mensaje oficial a la nación.
A través de un comunicado leído por una presentadora en la televisión estatal —sin aparecer físicamente frente a las cámaras—, la nueva máxima autoridad política y religiosa del país fijó una postura de “puño de hierro“: el Estrecho de Ormuz, paso clave por donde circula el 20% del petróleo mundial, permanecerá cerrado.
Un mensaje desde la sombra y la amenaza de venganza
El nombramiento de Mojtaba, de 56 años, ocurre en un contexto crítico tras la muerte de su padre, el ayatolá Alí Khamenei, durante una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. En su discurso, el nuevo líder fue tajante: “No dudaremos en vengar la sangre de nuestros mártires”.
Khamenei aseguró que la represalia no se limitará únicamente al asesinato de su progenitor, sino que cada “hijo de la nación” caído en el conflicto representa un caso abierto de rendición de cuentas. Además, lanzó un ultimátum a Washington: “Todas las bases estadounidenses en la región deben cerrarse inmediatamente“, bajo amenaza de nuevos ataques.
¿Dónde está el nuevo líder supremo?
A pesar de la contundencia de sus palabras, el misterio rodea la figura de Mojtaba Khamenei. Según informes de inteligencia de Israel y Estados Unidos, el líder habría resultado herido en las piernas durante el bombardeo que acabó con la vida de su padre.
Su ausencia física en la televisión estatal refuerza la teoría de que se encuentra resguardado en un búnker de alta seguridad con comunicaciones limitadas para evitar ser rastreado. El régimen, por su parte, lo ha calificado como un “veterano de guerra herido“, una etiqueta con fuerte carga simbólica en la cultura política iraní.
El Estrecho de Ormuz: el arma económica de Teherán
La decisión de mantener bloqueado el Estrecho de Ormuz busca asfixiar la economía global y presionar a las potencias occidentales. Mojtaba Jameneí defendió el cierre como una herramienta legítima para enfrentar al “enemigo”, advirtiendo que los ataques contra buques en el Golfo Pérsico continuarán mientras la guerra persista.
Mientras Donald Trump califica su designación como “inaceptable” y los mercados energéticos reaccionan con volatilidad, el nuevo ayatolá parece decidido a profundizar el aislamiento de Irán, apostando por una “guerra hasta la victoria” que mantiene en vilo a todo el mundo.
Con información de La Nación y de DW.
