Desde este lunes aquellas personas completamente vacunadas, que sean identificadas como contacto estrecho de un positivo, ya no tendrán que hacer diez días de cuarentena en el Reino Unido, algo que, hasta ahora, para muchos británicos había sido una auténtica pesadilla.

El algoritmo de la aplicación oficial del sistema de salud británico “NHS Covid-19” -necesaria para acceder a los establecimientos-, consideraba contacto estrecho a todos aquellos que, en los últimos cinco días, hubiesen estado “a dos metros de alguien con coronavirus por más de 15 minutos”.

A finales del pasado julio, las personas notificadas por la aplicación batieron un récord: 689.313 en tan solo una semana, muchas de ellas de forma errónea. Los británicos acuñaron este fenómeno como “pingdemia”, algo así como “la pandemia de las notificaciones”.

Salir a la calle con la aplicación encendida era un deporte de riesgo. En el micro, en el metro, en el supermercado, en un restaurante… cualquier lugar era perfecto para ser capturado por el algoritmo de la aplicación, que la gente empezó a desinstalar de forma masiva.

Por este motivo, a comienzos de agosto el Ministerio de Sanidad británico decidió modificar la sensibilidad de la app, que pasó a notificar únicamente a los contactos en las últimas 48 horas, con el objetivo de reducir los efectos de la “pingdemia”.

Para mucha gente, confinarse diez días por haber estado en contacto con un positivo resultó un problema al no poder acudir a sus puestos de trabajo o a eventos sociales programados.