Los presidentes de Unasur celebraron ayer en la sede de la ONU su segunda cumbre en menos de un mes para analizar la crisis boliviana, encuentros en los que el grupo demostró que adquiere fuerza como actor político relevante en la región. En la reunión, los presidentes también hablaron de la búsqueda de un consenso sobre el nombramiento de un secretario general de este grupo regional, puesto para el que Ecuador propuso al ex-presidente argentino Néstor Kirchner, pero también se aplazó la decisión.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, reunió al margen de la Asamblea de la ONU, a los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas –integrada por doce países sudamericanos– para revisar las gestiones para desactivar el conflicto entre opositores autonomistas y el gobierno de Evo Morales. El jefe de Estado boliviano agradeció el respaldo de Unasur a su gobierno con la Declaración de la Moneda, adoptada en una Cumbre extraordinaria el 15 de setiembre en Chile y en la de este martes, porque favoreció el diálogo y relajó las tensiones con sus adversarios políticos.
Bachelet señaló a la prensa, al término del encuentro de poco más de una hora, que Unasur “demostró ser un elemento importante de solución de los problemas latinoamericanos”. “Vamos a continuar avanzando en el seguimiento de (los acuerdos) adoptados en Santiago”, señaló en referencia al conflicto político y social que vive Bolivia. La presidenta chilena decidió aplazar la reunión programada para el 21 de octubre en la ciudad de Viña del Mar, porque sería la tercera cumbre en un mes, y esperar para realizar un nuevo encuentro a finales de año, aprovechando otras citas internacionales.
Los líderes latinoamericanos se verán próximamente con motivo de la Cumbre Iberoamericana a finales de octubre en San Salvador, y en diciembre en una cumbre de Mercosur en Salvador de Bahía (Brasil). El canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, manifestó a Efe que la reunión de Unasur demostró que “más allá de la retórica, hay consensos muy claros compartidos, y que este grupo tiene una vitalidad novedosa”.
Negó que Unasur esté en contradicción con otros grupos regionales latinoamericanos, como el Grupo de Río, Mercosur o la Comunidad Andina. Es un instrumento que responde a una vocación de América latina de contar con instrumentos de diálogo frente a crisis regionales y búsqueda de soluciones, apuntó el canciller peruano. Durante la Asamblea de la ONU, varios presidentes latinoamericanos destacaron la fuerza que toma Unasur como foro político en el que Latinoamérica resuelve sus propios problemas, sin tutelas desde el exterior.
La presidenta argentina, Cristina Fernández,expresó en su intervención en la ONU el martes que, en América del Sur los gobiernos han “podido dar ejemplo de cómo se construye un multilateralismo, a pesar de las diferencias entre los países”. También, el jefe de Estado paraguayo, Fernando Lugo, subrayó ayer que su Gobierno ha sido protagonista de “un hecho histórico de solidaridad” entre los pueblos democráticos de América latina, al responder de forma rápida en defensa de gobiernos electos, como es el caso de Bolivia en el contexto de Unasur.
Evo Morales consideró, por su parte, en una rueda de prensa el martes, que Unasur “ya no es una sigla sino una realidad, que se ha gestionado para liberar a Suramérica y que no sea el patio trasero del imperio, y para resolver los problemas internos”. Por su lado, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que la nueva unión política (Unasur) coordinará a los países de la región en términos de infraestructura, energía, políticas sociales, complementariedad de producción, finanzas y defensa. La Unasur, que firmó su tratado constitutivo en mayo de este año, está integrada por Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guayana, Perú, Paraguay, Surinam, Uruguay y Venezuela.
