CARACAS (EFE). El presidente de Venezuela,Hugo Chávez, se ha lanzado a una escalada verbal, cuando resta una semana para el referendo de la reforma constitucional, en un escenario de polémica que está causando tensión en las relaciones iberoamericanas. Con el lema de A Venezuela se la respeta, retomado por algunos de sus simpatizantes en manifestaciones a favor del proyecto de reforma de la Carta Magna, el jefe del Estado venezolano ha venido subiendo el tono en los últimos días respecto de Colombia y ha insistido en que el rey de España debe presentarle disculpas.

   Ambas controversias, generadas en distintos ámbitos, alcanzaron un nuevo grado el domingo, cuando Chávez, en un acto ante sus seguidores, afirmó que metía “en el congelador” las relaciones con Bogotá, y añadió que también las congelaba con España, a la espera de las solicitadas disculpas. “Declaro al mundo que las relaciones con Colombia las meto en un congelador, porque no creo en nadie del Gobierno de Colombia”, afirmó Chávez.

   Y agregó: “Lo que el presidente de Colombia (Álvaro Uribe) hizo es lanzar un escupitajo brutal en nuestro rostro. Ha emitido un comunicado cargado de mentiras, y eso es grave”. A esas palabras se sumaron otras del presidente venezolano: “Es como el caso de España, pues. Hasta que el rey de España no se disculpe, yo congelo las relaciones con España, porque aquí hay dignidad. Dignidad”.

   En la noche, en una entrevista televisada desde el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno, Chávez prosiguió con el intercambio verbal con Uribe, quien, momentos antes, lo había acusado de “incendiar el continente”. En sus declaraciones, de unas cuatro horas, Chávez calificó de “crisis” la situación con Colombia, al tiempo que defendía su mediación para un intercambio humanitario con la guerrilla de las FARC, gestión cancelada por Uribe, y llamaba a votar por la reforma constitucional que propone en el referendo del domingo.

   No obstante, no aclaró cuál era el alcance de sus palabras con respecto a España, país con el que, según también ha venido insistiendo, no quiere conflicto. Ante la creciente escalada verbal del presidente, el rector de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), el jesuita Luis Ugalde, recomendó hoy al jefe de Estado “un descanso” para evitar, aclaró, convertirse en un “carrito chocón” y llevar las relaciones internacionales a “situaciones delicadas”.

   “Cuando no se descansa y no salen bien las cosas, se irrita y se empieza a ser un carrito chocón, que es lo que ha pasado, y eso nos puede llevar a situaciones internas y externas absolutamente delicadas”, declaró Ugalde a medios locales. Chávez anunció también el domingo que, estando así las cosas con Bogotá, quedaba descartado el retorno de Venezuela a la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que integran Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú.

   Ugalde comentó hoy que, independientemente del resultado de la consulta popular sobre la reforma, Chávez continuará en la presidencia al menos cinco años más y requerirá de la colaboración de otros países, por lo cual “no puede romper con todo el mundo”. Por su parte, el periodista y ex candidato presidencial venezolano Teodoro Petkoff atribuyó, a su vez, las últimas reacciones de Chávez a la cercanía del referendo y advirtió que las encuestas muestran la posibilidad de que esa consulta sea adversa al gobernante venezolano.

   En opinión de Petkoff, el anuncio de Chávez de que congelaba las relaciones con Colombia es “una reacción psicopática de un ego muy herido” después de que el rey Juan Carlos lo mandara a callar en la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile. “Él quedó muy mal”, consideró Petkoff, director del periódico venezolano Tal cual y opositor al Gobierno, en declaraciones a la emisora colombiana Caracol Radio.

   En ocasiones anteriores, Chávez ha protagonizado altercados verbales con otros líderes, a riesgo de las relaciones bilaterales, como ocurrió con México y con Perú, y encendidos discursos, aunque él siempre afirma que sólo responde cuando se lo ataca y en defensa, asegura, de Venezuela. “Somos libres”, lanzó en un acto electoral con sus partidarios, a los que llama a movilizarse a favor de una reforma que, según él, dará más poder al pueblo, en el nombre del que dice gobernar, y para quien, señala, quiere hacer de Venezuela “una gran potencia”.