Después de tres días de bombardeos masivos contra la Franja de Gaza, donde la cifra de muertos alcanzó ayer los 350, Israel se prepara para endurecer aún más la operación por medio de una ofensiva terrestre. La operación en Gaza será larga y es una “guerra total contra Hamas y los de su clase”, advirtió ayer en el Parlamento israelí el ministro de Defensa, Ehud Barak.
Por su parte, el jefe del grupo chií libanés Hezbolá,Hasan Nasrala, hizo ayer un llamamiento para una nueva intifada contra Israel, no sólo en la Franja de Gaza, sino también en el mundo árabe, y predijo la derrota israelí si lanza una ofensiva terrestre. “Llamo a una tercera intifada (alzamiento) en Palestina y en todos los Estados árabes, ya que el objetivo (de la agresión israelí) es la resistencia a las aspiraciones palestinas”, declaró Nasrala.
La operación Plomo Fundido, lanzada el sábado para poner freno al lanzamiento de cohetes palestinos sobre suelo hebreo, dejó, además, 1.650 heridos, según fuentes sanitarias en Gaza. También perdieron la vida dos israelíes y decenas resultaron heridos. Altos funcionarios israelíes anunciaron un endurecimiento de la ofensiva. Barak señaló durante una sesión especial de la Knesset (Parlamento) de Jerusalén que la operación en la Franja de Gaza “será ampliada y agudizada tanto como sea necesario”. “Sabemos cuáles son los objetivos y avanzamos hacia ellos con determinación”, añadió.
El ministro reiteró que Israel considera a la organización islamista Hamas responsable de la ofensiva, debido a los continuos ataques con cohetes perpetrados desde la Franja de Gaza. Entre tanto, la presidencia francesa del Consejo de la Unión Europea convocó a una sesión especial para hoy a la noche en París para deliberar sobre la situación en Cercano Oriente, según informó ayer en Bruselas, sin dar a conocer detalles sobre el orden del día de la sesión. El Ejército israelí declaró el territorio alrededor de la Franja como zona militar cerrada.
Esto fue considerado por los medios israelíes como señal de la inminencia de una ofensiva terrestre. Anteriormente, el vicejefe del Estado Mayor israelí, Dan Harel, había advertido ya que “lo peor está por llegar”. “Apenas estamos en los inicios de la lucha. Esto no se puede resolver con un solo golpe. Lo peor aún no ha ocurrido. Está por llegar y tenemos que prepararnos para ello”, dijo Harel, citado por la agencia de noticias on line israelí Ynet durante una reunión con alcaldes en Kiriat Gat, en el sur de Israel. A pesar de todo, la cifra de cohetes y disparos de mortero lanzados desde la Franja contra Israel supera ya los 200 en tres días.
Más de 60 alcanzaron suelo hebreo sólo ayer. Uno de ellos acabó con la vida de un árabe israelí en Ashkalon. Un misil Grad de fabricación rusa alcanzó ayer por primera vez la ciudad portuaria israelí de Ashdod y dejó cinco heridos. Otro israelí había muerto el sábado en la ciudad fronteriza de Netivot. Un portavoz de Hamas rechazó, entre tanto, la convocatoria del presidente palestino, Mahmud Abbas, a dialogar para encontrar una solución.
Abbas quiere “convencer a la resistencia palestina de no responder a los crímenes de los sionistas contra las personas resueltas en la Franja de Gaza”, explicó el vocero de las organización Fausi Barhum. Los ataques israelíes volvieron a desatar ayer multitudinarias protestas en varios países, como Siria, Irán, Omán, Egipto, Líbano o Mauritania. También en Berlín y Londres se dieron importantes concentraciones contra la actuación de Israel.
Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Kimoon, urgió hoy a un alto el fuego inmediato entre Israel y Hamas e instó a la comunidad internacional a hacer más para ayudar a las víctimas del conflicto, que ya tiene tres días de duración. Ban, quien se mostró “profundamente alarmado” por la escalada de violencia en Gaza, a la que definió como “inaceptable”, condenó de nuevo el “uso excesivo de la fuerza de Israel” y criticó que ni desde las partes implicadas en la región ni a nivel internacional se hizo lo suficiente para poner fin a la violencia.
A las voces de condena de la ofensiva se sumó ayer la del relator especial de la ONU para los derechos humanos en los territorios palestinos, Richard Falk, quien en un comunicado divulgado ayer criticó los ataques sobre Gaza, que no sólo destrozaron objetivos policiales y de las fuerzas de seguridad, señaló, sino que también mataron a muchos civiles. Aunque los ataques israelíes con cohetes contra civiles son ilegítimos, no otorgan a Israel ni como potencia de ocupación ni como Estado soberano el derecho a violar las leyes internacionales humanitarias, afirmó Falk.
