Israel declaró la emergencia nacional ante los incendios forestales que se propagaron en forma descontrolada en áreas boscosas ubicadas a unos 30 kilómetros al oeste de Jerusalén.
Comunidades enteras tuvieron que ser evacuadas como consecuencias del fuego, impulsado por las altas temperaturas y fuertes ráfagas de viento. Además, se cortaron carreteras.

“Todas las fuerzas disponibles deben movilizarse para salvar vidas y controlar los incendios”, alertó el ministro de Defensa, Israel Katz.
Las llamas comenzó a extenderse durante la mañana en zonas boscosas situadas entre Latrun y Beit Shemesh, en las cercanías de una carretera principal que conecta Jerusalén con Tel Aviv.

Entre las localidades afectadas se encuentran Mishmar Ayalon, Nachshon, Elad y Mevo Horon, cuyos habitantes fueron trasladados a zonas más seguras como Canada Park, Latrun y Neve Shalom.
