Santa María la Mayor, la basílica escogida por el papa Francisco para su muerte.

El papa Francisco murió este lunes a los 88 años, tras el domingo de Pascuas de resurrección donde tuvo su última aparición en la plaza San Pedro para dar el mensaje urbi et orbi a los fieles católicos. A diferencia de sus antecesores, que yacen en el monumental edificio fundado por Pedro, el primer apóstol, Jorge Bergoglio decidió que su morada final fuera otra.

Tradicionalmente, sus antecesores se encuentran enterrados en la Santa Sede, que se encuentra junto a la plaza San Pedro. Uno de los sitios más visitados en el Vaticano en la catedral son los restos del papa Juan Pablo II, uno de los más populares en la era moderna de la Iglesia católica. También el lugar donde se encuentran los restos del primer papa, Pedro.

Pero Francisco decidió hace tiempo que ésta no será la residencia para sus restos. Es decir, no es una obligación que los papas sean enterrados en el Vaticano, aunque la mayoría está en las grutas de San Pedro.

Como buen franciscano, en 2023 anuncio que fuera la Basílica Santa María Mayor fuera el templo donde quería estar tras su muerte.

La Santa María Mayor no se encuentra siquiera en el estado Vaticano. Está en Roma. Siempre que Bergoglio iba a Roma, le gustaba estar en ese templo. Puede decirse que tiene una profunda conexión con la Santa María Mayor.

La elección de Francisco tiene que ver con su devoción por la Virgen.

Siendo cardenal, siempre había ido y sigo yendo, también antes y después de los viajes apostólicos, para que ella me acompañe, como una madre, para que me diga lo que tengo que hacer, para que vigile mis gestos. Con la Virgen estoy seguro“, contó en el libro Esperanza, su autobiografía.

En 2013, cuando fue elegido para ser la cabeza de la Iglesia Católica, asistió a ese sede para encomendar su pontificado a María. Allí está Nuestra Señora de las Nieves, o también conocida como la Salus Populi Romani, cuya imagen llegó a Roma en el 590 después de Cristo.

La basílica contiene una capilla en su nave izquierda que serviría para depositar los restos de Francisco.

En Esperanza, detalló: “Estaré en la habitación en la que ahora custodian los candelabros, cerca de esa Reina de la Paz, a la que he pedido ayuda siempre y por la que me he hecho abrazar durante mi pontificado más de cien veces. Me han confirmado que todo está preparado“.

La ceremonia que pensó Bergoglio para su final es bien franciscana: sencilla.

“El ritual de las exequias era demasiado ampuloso y he hablado con el maestro de ceremonias para aligerarlo: nada de catafalco, ninguna ceremonia para el cierre del ataúd. Con dignidad, pero como todo cristiano”, explicó en la autobiografía.

La Santa María Mayor es considerada la iglesia del , fundada en el siglo IV y es una de las cuatro basílicas mayores grande de Roma. Su campanario es uno de los más altos de la ciudad, con 75 metros.

Cuando fallezca, no me enterrarán en San Pedro, sino en Santa María la Mayor: el Vaticano es la casa de mi último servicio, no la eternidad“, puntualizó sobre su último deseo en la Tierra.