El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, autorizó el envío de otros 1.000 soldados a Afganistán, con lo que el número de militares estadounidenses en el país asiático ascenderá a 7.000.

Por otra parte Biden ofrecerá este lunes un discurso desde la Casa Blanca para hablar de la situación en Afganistán, en medio de las escenas de caos y pánico en el aeropuerto de Kabul, tras la caída de la capital afgana en manos de los talibanes.

El mandatario estadounidense, que ha recibido numerosas críticas por la salida de Afganistán, interrumpirá así dos días antes de lo esperado su descanso en la residencia presidencial de Camp David, en el estado de Maryland.

Este lunes, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, aseguró que no era “inevitable” que los talibanes controlaran Kabul tras la retirada de las tropas de EE.UU.

Sullivan acusó, en una entrevista con la cadena ABC, a las fuerzas afganas de “no dar un paso al frente” para defender Afganistán, pese a “los miles de millones de dólares” que EE.UU. ha aportado en entrenamiento y equipamiento militar.

No obstante, subrayó que Biden sigue considerando la decisión de ordenar la retirada militar de Afganistán como la correcta tras más de 20 años de guerra.

“La cuestión que encaró el presidente en abril (…) es si deberíamos enviar a hombres y mujeres de EE.UU. a una guerra civil en otro país cuando su propio Ejército no lucha por defenderlos. Y la respuesta a esa pregunta es no”, afirmó Sullivan.

Más militares a Afganistán

El portavoz del Pentágono, John Kirby, adelantó este lunes en declaraciones a medios de comunicación estadounidenses que los 1.000 soldados adicionales pertenecen a la 82 División Aerotransportada y se trasladarán desde Kuwait a Afganistán.

Kirby señaló que las fuerzas de EE.UU. desplegadas en Kabul trabajan en “restablecer la seguridad” ante las “brechas” en la parte civil del aeropuerto de la capital.

Según el Pentágono, actualmente hay 2.500 uniformados estadounidenses en ese aeropuerto y otros 500 llegarán en las próximas horas.

“Anticipamos que en las próximas horas seremos capaces de restaurar las operaciones aéreas en el aeropuerto”, auguró Kirby, en sus declaraciones a los periodistas.

El portavoz apuntó que las autoridades estadounidenses no desean que nadie más resulte herido ante las imágenes del caos desatado en el aeropuerto con cientos de personas tratando de huir de Afganistán intentando encaramarse a un avión que estaba despegando.

Kirby confirmó que hubo dos incidentes en el aeropuerto en los que las fuerzas de EE.UU. tuvieron que abrir fuego ante “amenazas hostiles” y causaron la muerte de dos asaltantes.

Agregó que hay informaciones preliminares de que un soldado de EE.UU. podría haber resultado herido en medio del caos en la base aérea, pero que todavía no está confirmado.