Uno de los primeros anuncios de Donald Trump en su asunción en el Capitolio fue marcar como objetivo de Estados Unidos la conquista de Marte. Esas palabras hicieron emocionar al millonario dueño de SpaceX, Elon Musk, que compartió su entusiasmo por la idea.

“¿Se imaginan lo maravilloso que será que astronautas estadounidenses planten la bandera en otro planeta por primera vez? ¡Qué inspirador sería!“, declaró el magnate posterior a la ceremonia y durante su presentación en el Capital One Center, el recinto donde varias figuras afines a Trump se reunieron para celebrar el segundo mandato del presidente republicano.

En septiembre de 2024, Musk había comentado que las primeras naves espaciales a Marte se lanzarán dentro de dos años“. Estas no contarían con tripulación y estarían enfocadas en comprobar la fiabilidad de un aterrizaje seguro en el planeta vecino.

Si estos primeros viajes interplanetarios consiguen los resultados esperados, el millonario aseguró que “los primeros vuelos tripulados se realizarán dentro de cuatro años”, justo para el final del mandato de Trump.

SpaceX, una de las principales compañías de Musk, ha sido la empresa privada con mayores avances en el campo aeroespacial y se espera que sea un pilar para que el Gobierno norteamericano consiga este objetivo en los próximos años.

Polémica por un gesto

Por último, al terminar su discurso, el millonario sudafricano generó polémica con un llamativo gesto que fue comparado con el saludo nazi.

“Mi corazón está con ustedes”, dijo Musk luego de elevar su brazo en dos ocasiones.

El gesto se viralizó y muchos en las redes sociales señalaron que se trataba de un gesto vinculado al nazismo.